Tras su despliegue en América Latina y el Caribe a mediados de 2025, la herramienta Visa Account Attack Intelligence (VAAI) Score se está consolidando rápidamente como un pilar fundamental para fortalecer la ciberseguridad y combatir el fraude digital en la región. Visa anunció hoy que esta tecnología está demostrando una efectividad sin precedentes al identificar más de USD 26 mil millones[1] en intentos de fraude en menos de un año desde su lanzamiento en la región.
VAAI Score, que está teniendo una alta adopción entre los clientes de Visa en América Latina y el Caribe, es una innovadora herramienta de evaluación de riesgo que combina la IA generativa y las capacidades de aprendizaje automático para detectar y evaluar mejor las transacciones y detectar posibles ataques por enumeración en tiempo real. Con base en el análisis de transacciones de VisaNet, VAAI Score proporciona una evaluación de cada transacción en tan solo 20 milisegundos, tomando en cuenta hasta 182 atributos de riesgo.
«A medida que las empresas, los bancos y consumidores se enfrentan a esquemas de fraude cada vez más sofisticados, los resultados que estamos viendo de VAAI Score de Visa marcan un hito importante en nuestra lucha contra los ataques por enumeración. Es un ejemplo del poder de la innovación para mejorar continuamente la seguridad del ecosistema de comercio digital”, dijo Leopoldo Cottin, líder de Soluciones de Inteligencia de Riesgo y Seguridad para Visa América Latina y el Caribe. “En Visa seguimos comprometidos a ser pioneros y aprovechar proactivamente las capacidades de la IA generativa para crear un futuro más seguro y confiable para todos”.
Puntuación de riesgo más robusta
Según datos internos, la alta precisión de VAAI Score en la identificación de posibles amenazas puede resultar en una reducción de 85% en falsos positivos en comparación con otros modelos de riesgo[2]. Esto ha ayudado a reducir las pérdidas relacionadas con fraude y las ineficiencias operativas, fortaleciendo la seguridad de los pagos ante la evolución de las amenazas digitales.
Esta tecnología cuenta con seis veces más atributos que los modelos anteriores a VAAI, y está destinada a revolucionar la forma en que las instituciones financieras en la región combaten la creciente amenaza de ataques por enumeración en las transacciones con tarjeta no presente. La puntuación de riesgo permite a los emisores gestionar mejor su riesgo de fraude asociado a los esquemas de enumeración, proporcionando a los bancos una herramienta sofisticada para evitar compromisos de cuentas y detener transacciones fraudulentas antes de que ocurran.
El Impacto de los ataques por enumeración
Los ataques por enumeración se han convertido en una amenaza significativa para la industria financiera. Estos ataques están afectando a más de 750 emisores y 2.000 comercios en todo el mundo, generando aproximadamente USD 1,1 mil millones en pérdidas anuales por fraude[3].
Entre las regiones impactadas, América Latina y el Caribe ocupa el segundo lugar (después de Estados Unidos) con más de 19% de los ataques dirigidos a emisores[4]. Los actores maliciosos están adoptando cada vez más las tecnologías programáticas de pruebas automatizadas, como botnets y guiones automatizados para monetizar las transacciones de comercio electrónico.
Sin embargo, en los últimos seis meses, Visa logró contener un incremento del 13% en ataques de enumeración únicos a nivel de la red, mientras continuó mejorando sus principales indicadores de seguridad.[5] Con el VAAI Score de Visa y su arsenal de herramientas de inteligencia ante ataques y soluciones de riesgo de fraude, la compañía está a la vanguardia en la expansión del uso de la IA generativa en ciberseguridad, para así proteger las transacciones en línea y mejorar la seguridad financiera como nunca.
En los últimos cinco años, Visa ha invertido más de USD 12 mil millones en ciberseguridad y prevención de fraude, incluyendo IA y análisis de datos para permitir un comercio confiable. Esta inversión ha llevado a importantes esfuerzos de prevención de fraude, bloqueando miles de millones de dólares en transacciones fraudulentas anualmente.