En un operativo que marca uno de los impactos más significativos en lo que va del conflicto, las Fuerzas Armadas de Ucrania lanzaron un ataque con drones durante la madrugada del domingo contra la refinería de petróleo de Saratov, una de las instalaciones estratégicas de procesamiento de crudo en la región del Volga. La acción representa un fuerte golpe a la infraestructura energética del Kremlin.


El Estado Mayor del Ejército de Ucrania emitió un comunicado oficial a través de Facebook, en el que confirmó que “en la noche del 31 de mayo de 2026, unidades de las Fuerzas de Defensa de Ucrania atacaron la refinería de petróleo de Saratov”. La misma fuente detalló que se pudo verificar “un incendio de grandes proporciones en las instalaciones”.
En redes sociales comenzaron a circular imágenes y grabaciones que muestran enormes columnas de humo negro elevándose sobre la planta, visibles desde varios kilómetros a la redonda, lo cual corroboró la magnitud del siniestro.
La refinería atacada es operada por la gigante estatal Rosneft y cuenta con una capacidad de procesamiento de siete millones de toneladas de crudo anuales. Produce gasolina, diésel y otros derivados que, según las autoridades ucranianas, abastecen de manera directa a la logística militar rusa.
El gobernador de la región de Saratov, Roman Busargin, reaccionó al ataque a través de Telegram. En su mensaje, señaló que “según los informes preliminares, hay daños en la infraestructura civil”, aunque aclaró que no se reportaron víctimas fatales. La planta se encuentra ubicada a unos 700 kilómetros al sureste de Moscú.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró haber derribado durante la noche un total de 216 drones ucranianos en diversas regiones del país, entre ellas Briansk, Volgogrado, Vorónezh, Kursk, Lípetsk, Oriol, Rostov, Saratov y Krasnodar, además del mar de Azov y la península de Crimea.
En el frente opuesto, Ucrania neutralizó 212 drones rusos, pese a lo cual se registraron impactos en once puntos distintos. Uno de los episodios más lamentables ocurrió en la región norteña de Chernígov, donde una persona perdió la vida. Asimismo, en la provincia nororiental de Sumi, Rusia volvió a atacar infraestructura civil.
El bombardeo contra la refinería de Saratov se enmarca en una campaña sistemática impulsada por Kiev contra la industria petrolera rusa, la cual se ha recrudecido durante el mes de mayo. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, había anticipado a mediados de mes que “los objetivos clave son las refinerías de petróleo rusas, las instalaciones de almacenamiento y demás infraestructura vinculada a estos ingresos petroleros”, y destacó que el plan de largo alcance para mayo se estaba ejecutando “prácticamente en su totalidad”.

Este ataque se suma a una serie de acciones recientes de alto impacto. Drones ucranianos atacaron previamente la refinería de Syzran, en la región de Samara, ubicada a más de 800 kilómetros dentro de territorio ruso, generando un incendio con espesas columnas de humo negro. Días antes, Ucrania había golpeado la terminal portuaria de Tuapsé, sobre el mar Negro, desatando un incendio en la refinería local, y también lanzó misiles contra el aeródromo militar Baltimore en Vorónezh.
Algunos de estos ataques han impactado blancos situados a más de 1.500 kilómetros al interior de Rusia, lo que ha sembrado una creciente inquietud entre la población civil rusa. La escalada responde a una estrategia deliberada de Kiev para erosionar los ingresos provenientes del petróleo que financian el esfuerzo bélico de Moscú, mientras Rusia continúa sintiendo el peso acumulado de las sanciones internacionales.
En paralelo, el gobernador de la región de Kírov, Alexander Sókolov, reportó este domingo un ataque ucraniano contra una empresa localizada en su jurisdicción, a casi 800 kilómetros al noreste de la capital rusa. Hasta el momento, las autoridades rusas no han proporcionado detalles específicos sobre los daños sufridos en dicha instalación.
Fuente: Infobae