El mes de junio de 2026 se presenta como un periodo de alta actividad en el firmamento, con eventos que se podrán observar sin necesidad de equipos especializados. Conjunciones planetarias, lluvias de meteoros, la clásica Luna llena de Fresa y varios acercamientos entre la Luna y otros astros forman parte del calendario astronómico.
De acuerdo con fuentes como Sky Tonight, junio será un mes propicio para la observación nocturna, especialmente por la presencia de Venus, Júpiter y Mercurio en el horizonte vespertino. La mayoría de estos fenómenos serán visibles a simple vista desde zonas con baja contaminación lumínica y horizontes despejados, mirando hacia el oeste tras la puesta del Sol.
Conjunción estelar de Venus y Júpiter
Uno de los hitos más relevantes será el 9 de junio, cuando Venus y Júpiter aparezcan visualmente muy próximos en el cielo nocturno. Ambos brillarán con intensidad sobre el horizonte occidental después del atardecer. Ese mismo día se producirá la dicotomía de Mercurio, momento en que el planeta muestra desde la Tierra la mitad de su superficie iluminada.
Por su brillo característico, Venus será el punto de referencia más fácil de identificar, mientras que Júpiter se ubicará ligeramente por debajo del planeta más brillante del Sistema Solar.

Mercurio alcanza su mejor visibilidad
El 13 de junio, Mercurio llegará a su punto más alto en el cielo vespertino. Posteriormente, el 15 de junio alcanzará su mayor elongación oriental, es decir, la máxima separación aparente respecto al Sol. Este lapso representa una de las ventanas de observación más favorables del año para ubicar a Mercurio, un planeta que por su cercanía visual al astro rey suele ser difícil de detectar.
Los astrónomos recomiendan buscarlo unos 30 minutos después de la puesta del Sol, en lugares con el horizonte oeste completamente despejado.
Luna Nueva y cielos oscuros para observar la Vía Láctea
La fase de Luna Nueva ocurrirá en la madrugada del 15 de junio. Aunque esta fase no es visible, tiene un efecto clave para la astronomía: entre el 13 y el 17 de junio, los cielos estarán más oscuros, permitiendo apreciar con nitidez la Vía Láctea, cúmulos estelares, nebulosas y otros objetos de cielo profundo.
En esas noches será posible observar la Nebulosa del Águila (M16) y la Nebulosa de la Laguna (M8), ubicadas hacia el sureste de la esfera celeste.
La Luna se encuentra con Venus y Júpiter
El 17 de junio será otra fecha destacada: la Luna creciente se acercará visualmente a Júpiter y a Venus. Primero se dará la conjunción Luna-Júpiter y, horas después, un acercamiento aún más notable con Venus, con una separación de apenas 17 minutos de arco.
Este evento promete convertirse en una de las postales astronómicas más llamativas del mes, visible sin instrumentos.
Solsticio de verano: el día más largo
El 21 de junio marcará el solsticio de verano en el hemisferio norte, dando inicio oficial a la estación. En México, el fenómeno ocurrirá a las 02:24 horas (tiempo del centro). A partir de esta fecha se vivirán los días con mayor cantidad de luz solar del año.
Luna de Fresa: el broche de oro del mes
El calendario astronómico cerrará el 29 de junio con la esperada Luna llena de Fresa. Alcanzará su máximo brillo a las 23:56 horas y se ubicará en dirección a la constelación de Sagitario. Este nombre proviene de la temporada tradicional de cosecha de fresas en Norteamérica.
A pesar de su nombre, el satélite natural no adquirirá tonos rosados o rojizos; se trata de una denominación de origen cultural vinculada a antiguos calendarios agrícolas.

Lluvias de meteoros: Ariétidas y Bootidas
Junio también traerá otros fenómenos para los aficionados. El 10 de junio se registrará el pico de actividad de las Ariétidas diurnas, que podrían alcanzar hasta 50 meteoros por hora. Luego, el 27 de junio, será el turno de las Bootidas de junio, una lluvia de actividad variable que podría generar desde unos pocos hasta decenas de meteoros por hora.
Además, Marte tendrá un acercamiento visual con el cúmulo de las Pléyades, y varios cúmulos estelares estarán bien posicionados para su observación durante distintas noches del mes.
Con todo ello, junio de 2026 se consolida como uno de los meses más atractivos para quienes disfrutan contemplar el cielo y seguir los movimientos de planetas, estrellas y la Luna.
Fuente: Infobae