La reina Letizia asistió este sábado a la conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas en Vigo con un vestido azul estampado con flores, una prenda que ya había lucido durante el Día de la Hispanidad de 2023. Su elección, deliberadamente sobria, coincidió con la primera intervención de la princesa Leonor en el tradicional desfile militar, un evento que este año puso a la heredera en el centro de la escena institucional.
La gran novedad de la jornada fue la participación de la princesa Leonor, quien presidió el desfile junto a los reyes por primera vez en un acto que contó con cerca de 4.000 efectivos. La heredera lució el uniforme del Ejército del Aire y del Espacio, en el tramo final de su instrucción en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier. La ciudad de Vigo fue el escenario de una celebración que se realiza en España desde 1978, con el propósito de rendir homenaje a los Ejércitos y a la Armada, así como de dar a conocer su labor a la ciudadanía.
La presencia de la princesa dotó a esta edición de un significado especial, al incorporar por primera vez a la futura jefa suprema de las Fuerzas Armadas a la presidencia del desfile. Para la ocasión, la reina Letizia eligió un diseño de Juan Vidal. Se trató de un vestido azul de largo midi, con escote en pico adornado con volantes, manga larga y un estampado floral, el mismo modelo que ya había usado en el Día de la Hispanidad de 2023.

La apuesta por la sobriedad de la reina
La elección de Letizia se mantuvo dentro de su habitual estilo de sobriedad y reutilización de prendas de su guardarropa. Horas antes, en Madrid, había inaugurado la Feria del Libro en El Retiro con otro vestido azul que estrenó en 2020, y en Vigo volvió a recurrir al mismo color. El conjunto se complementó con sandalias de tacón blando y cómodo, en lugar de sus clásicos zapatos de tacón bajo, aunque finalmente tuvo que sentarse debido a sus problemas en los pies, y un bolso a juego.
Además, llevó un maquillaje suave con un ligero ahumado en los ojos y el cabello suelto, peinado con ondas naturales. La imagen de la reina quedó enmarcada por el peso simbólico de la jornada. La participación de la heredera desplazó la atención hacia su rol institucional y militar en un acto que marca un hito dentro de su formación castrense. Leonor vistió el uniforme de gala y etiqueta establecido para los alumnos de la Academia General del Aire. La guerrera, de cuello cerrado y color azul, incluye una abotonadura dorada en el frente y el escudo del arma aérea.

Los detalles del uniforme de la princesa Leonor
El pantalón era recto y del mismo tono que la chaqueta. La gorra incorporaba una visera negra y el emblema del Ejército del Aire rodeado por dos ramas de laurel, mientras que en las solapas de la guerrera lucía el escudo esmaltado de la AGA de San Javier. Sobre el pecho portaba el Rokiski, el emblema del Ejército del Aire compuesto por dos alas estilizadas de metal dorado unidas en el centro. También llevaba un cordón dorado colgando de la hombrera derecha, distintivo de los estudiantes militares en las academias.
Al encontrarse en el último curso de su formación, la princesa mostraba en las bocamangas las divisas doradas de su empleo actual como alférez alumna. En el lado izquierdo del pecho portaba los pasadores de las condecoraciones que ya posee: la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, el Mérito Militar y el Mérito Naval. La presencia de la heredera en Vigo se produjo después de varios meses enfocada en la recta final de su instrucción en San Javier, donde completa el tercer y último curso de su formación en los tres ejércitos. Aunque ya había asistido con uniforme a actos como el 12 de Octubre o la Pascua Militar, esta fue su primera participación en la gran parada anual del Día de las Fuerzas Armadas.
Fuente: Infobae