El máximo responsable del Pentágono, Pete Hegseth, lanzó una fuerte advertencia desde Singapur al señalar que Europa y la OTAN deben asumir “decisiones importantes” respecto a su futuro en materia de defensa. En un discurso cargado de críticas, el funcionario estadounidense renovó el llamado a los aliados para que aumenten su inversión militar frente a las amenazas actuales.

Durante su participación en el Diálogo Shangri-La, considerado el principal foro de seguridad en Asia, Hegseth cuestionó abiertamente la utilidad de las alianzas que se sostienen únicamente en gestos simbólicos. “Las alianzas no se juzgan por el número de banderas, sino por el número de formaciones militares”, declaró, y añadió contundente: “No necesitamos más conferencias; necesitamos más capacidad de combate”. En una frase que resonó en el auditorio, el secretario sentenció: “Menos Shangri-La y más barcos”.
Hegseth elogió la postura de los aliados asiáticos de Estados Unidos, en particular Japón y Filipinas, por entender que la fortaleza de una alianza no depende de ideales abstractos. Puso como ejemplo regional a Corea del Sur, cuyo gasto en defensa calificó de ejemplar. “Europa Occidental debería tomar nota”, insistió, para luego agregar una advertencia directa: “La era en la que Estados Unidos subvencionaba la defensa de las naciones ricas terminó; necesitamos socios, no protectorados”.
En su intervención, el jefe del Pentágono delineó la nueva estrategia estadounidense: “Cuando nuestros intereses coinciden, actuamos juntos con determinación y enfoque. Pero cuando nuestros intereses divergen, nos adaptamos pragmáticamente, sin dramatismos ni dilaciones morales”. Y sentenció: “Europa y la OTAN tienen que tomar decisiones importantes, y hablaremos más sobre eso”.
Estas declaraciones se dan tras la reciente reunión de cancilleres de la OTAN en Suecia, donde participó el secretario de Estado Marco Rubio. En ese encuentro se concluyó que Europa deberá cubrir el vacío que dejará la retirada progresiva de tropas estadounidenses. Antes de esa cita, el presidente Donald Trump había anunciado el envío de 5.000 soldados a Polonia, tras cancelar el despliegue de 4.000 efectivos y ordenar la salida de otros 5.000 de Alemania.
Los cancilleres de la OTAN solicitaron a Washington que mantenga su compromiso dentro de la Alianza Atlántica y que la reducción de efectivos se realice de manera ordenada. En este contexto, durante la cumbre en Suecia, Marco Rubio explicó que la redistribución de tropas responde a compromisos globales y no es una sanción.

“Estados Unidos sigue teniendo compromisos globales que debe cumplir en lo que respecta al despliegue de nuestras fuerzas, lo que nos obliga constantemente a replantearnos dónde destinamos las tropas; no se trata de una medida punitiva, sino simplemente de un proceso continuo que ya existía anteriormente”, declaró Rubio ante la prensa.
El funcionario afirmó que la reubicación de efectivos es “un proceso que seguirá adelante” y consideró que el procedimiento, realizado en colaboración con los aliados, permitirá alcanzar nuevos acuerdos. “De una forma muy positiva y productiva, y en colaboración con nuestros aliados, nos permitirá llegar a acuerdos”, añadió Rubio.
El secretario de Estado subrayó la necesidad de que los términos de la cooperación sean claros para todos los miembros de la organización. “Al fin y al cabo, como cualquier alianza, tiene que ser beneficiosa para todas las partes implicadas, tiene que haber un entendimiento claro de cuáles son las expectativas y, por supuesto, intentaremos sentar las bases para ello”, puntualizó.
La Alianza Atlántica tiene prevista una cumbre en julio en Turquía, donde se evaluarán los avances hacia el objetivo de elevar el gasto militar al 5% del PIB en la próxima década, una meta establecida en la anterior cumbre realizada en La Haya.
(Con información de EFE)
Fuente: Infobae