Una empresa emergente de inteligencia artificial prometió limpiar viviendas sin costo alguno a cambio de registrar en video el proceso, con el objetivo de emplear esas imágenes para adiestrar a futuros robots domésticos. La iniciativa, presentada en Nueva York por la startup Shift, busca recolectar grabaciones de cada paso de la limpieza, desde trapear pisos hasta lavar ventanas.
El servicio se ofreció bajo la condición de que los trabajadores portaran una cámara instalada en un sombrero especial, capaz de capturar los movimientos desde una perspectiva en primera persona.
El sistema desarrollado por Shift se basa en la obtención de datos visuales sobre tareas hogareñas rutinarias. Los empleados, seleccionados por empresas asociadas, ingresaron a las viviendas y realizaron labores como aspirar, quitar el polvo, ordenar habitaciones y lavar platos. Durante toda la jornada, la cámara ubicada en el “sombrero mágico” grabó cada acción.

Según detalló Bercan Kilic, cofundador y director ejecutivo, el accesorio contenía la tecnología necesaria para capturar imágenes útiles, que luego se procesaron para anonimizar cualquier información personal antes de utilizarse en el entrenamiento de algoritmos de inteligencia artificial.
La empresa aseguró que ningún dato sensible quedó expuesto. “La privacidad de los clientes está totalmente protegida, y los datos confidenciales como nombres, rostros o información de pantallas y documentos de identidad se difuminan y anonimizan antes de utilizarse”, destacó la compañía en su sitio web. Además, Shift subrayó que los trabajadores podían rechazar cualquier tarea con la que no se sintieran cómodos, una condición incluida en su sección de preguntas frecuentes.
El valor de los datos sobre limpieza doméstica
Shift afirmó que el valor de los datos generados durante las limpiezas era suficiente para financiar el servicio sin coste para los usuarios. La propuesta se resumió en el lema: “Usted obtiene un apartamento impecable. Nosotros obtenemos datos de entrenamiento. Todos ganan”.

La empresa indicó que ya pagó a decenas de miles de personas en más de 15 países para que registraran sus actividades a través de su aplicación móvil, aunque por el momento la limpieza gratuita solo estuvo disponible en Nueva York.
La compañía consideró que los entornos más desordenados ofrecían mejores oportunidades para entrenar a los robots del futuro. “Los entornos de limpieza más difíciles pueden ser especialmente útiles”, detalló el apartado de preguntas frecuentes publicado por la propia Shift. La startup animó a los usuarios a no preocuparse por el estado de sus viviendas, ya que los escenarios más complejos resultaban más valiosos para el entrenamiento de la IA.
Expansión de servicios
Aunque el programa piloto se lanzó en Nueva York, Bercan Kilic anticipó que la iniciativa llegaría a otras ciudades como San Francisco, Londres, Zúrich y Múnich. El objetivo era ampliar la base de datos visuales y diversificar los escenarios de limpieza doméstica que alimentarían los sistemas de aprendizaje automático.

La limpieza, según el video de presentación de Shift, sería el primer paso: la empresa planeó expandirse hacia actividades como plomería, cocina y construcción.
El auge del entrenamiento de modelos de inteligencia artificial a partir de tareas físicas representó una tendencia creciente en el sector tecnológico. Empresas de diferentes rubros buscaron recopilar registros de actividades humanas cotidianas para alimentar algoritmos que permitieran a los robots operar de forma autónoma. La propuesta de Shift trasladó el entrenamiento de la IA del mundo digital a la vida doméstica.
“Cada hogar que se limpia hoy sienta las bases para un hogar que se limpiará solo mañana”, expresó el spot promocional de la empresa. Mientras tanto, los interesados en recibir el servicio podían inscribirse a través de un formulario disponible en el sitio web de Shift.
Fuente: Infobae