El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dejó clara este sábado en el foro de defensa Shangri-La 2026, celebrado en Singapur, su oposición al modelo actual de alianzas internacionales. En su intervención, reivindicó el papel de su país como un elemento de equilibrio frente al crecimiento militar chino, que calificó como un motivo de «justificado alarmismo».
Según Hegseth, lo que la Administración Trump busca es «un equilibrio genuinamente estable que beneficie tanto a los estadounidenses como a nuestros aliados». Durante su discurso ante el principal foro de Defensa de Asia, insistió en que Estados Unidos persigue «un equilibrio de poder favorable pero duradero en el que ningún Estado, incluida China, pueda imponer su hegemonía y poner en peligro la seguridad o la prosperidad» del país o de sus socios.
El secretario afirmó que «Estados Unidos busca preservar las condiciones que durante mucho tiempo han sustentado la paz y la prosperidad en esta región». Y remarcó: «Estados Unidos es la potencia que trabaja para mantener el equilibrio, no para perturbarlo, así de simple». Añadió que «observar la situación actual en la región, existe una justa preocupación por el histórico rearme militar de China y la expansión de sus actividades militares en la región y más allá».
Críticas al sistema de alianzas
Hegseth lamentó la situación del sistema de alianzas internacional, señalando que los aliados de Estados Unidos no están cumpliendo con los esfuerzos económicos que Washington realiza en defensa. «No se puede tener una alianza fuerte a menos que todos estén comprometidos y no podemos tener a gente que vive del cuento», advirtió. Acto seguido, atacó la naturaleza del propio foro: «No necesitamos más conferencias. Necesitamos más poder de combate. Lamento tener que decirlo aquí. Menos Shangri-La, más barcos, más submarinos».
De esta manera, Hegseth dio por terminada «la era en la que Estados Unidos subsidia la defensa de naciones ricas». Insistió en que su país necesita «socios, y no protectorados: buscamos alianzas basadas en la responsabilidad compartida, no en la dependencia».
Críticas a China, pero con espíritu de cooperación
Al referirse a la influencia militar china en la región, Hegseth adoptó un tono más positivo al hablar de la relación entre Washington y Pekín en términos generales, como ejemplo de «estabilidad estratégica constructiva». Destacó la importancia de la «diplomacia interpersonal» entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping, tras su reunión a principios de este mes en Pekín. Cabe mencionar que en su discurso preparado no hizo alusión a Taiwán, el principal punto de fricción entre ambas superpotencias.
En el Diálogo de Shangri-La, Hegseth señaló: «La perspectiva asiática sobre Estados Unidos ha sido, por defecto, más clara y mucho más pragmática que en otras regiones». Y agregó: «Nuestros socios en Asia han comprendido desde hace tiempo que la base de una asociación duradera no reside en valores idealistas, sino en la alineación concreta de los intereses nacionales».
El secretario también tuvo palabras cordiales para su homólogo chino, el ministro de Defensa Dong Jun, quien no asistió al evento por segundo año consecutivo. «Me gustaría que mi homólogo estuviera aquí en esta conferencia», dijo Hegseth el sábado. «Pero espero que surjan otras oportunidades para que podamos coincidir y comunicarnos».
Fuente: Infobae