Fallece Josefina Molina, pionera del cine español y primera directora en recibir el Goya de Honor

La reconocida directora y guionista Josefina Molina falleció este sábado en Madrid a los 89 años, cerrando así la trayectoria de una de las figuras más importantes en la dirección audiovisual de España y un pilar en la integración de la perspectiva femenina en el cine y la televisión.

Nacida en Córdoba, Molina recibió el Goya de Honor en 2012, convirtiéndose en la primera directora de cine en obtener este galardón. Además, en 2006 fundó CIMA, la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, de la que más tarde fue presidenta honorífica. El velatorio se realizará en el Tanatorio de Boadilla del Monte a partir de las 16:00 horas. La Academia de Cine confirmó el deceso, mientras que CIMA, según EFE, detalló que Molina murió en su domicilio en Madrid. La asociación la calificó como “una de las mujeres más importantes del cine español, feminista, luchadora incansable por la igualdad”.

Molina nació en Córdoba en 1936, poco después del inicio de la Guerra Civil, y descubrió su vocación a los 15 años tras ver El río, de Jean Renoir. Antes de ingresar en la Escuela Oficial de Cine, participó en cinefórums y coloquios, creó una compañía de teatro amateur y colaboró en el programa radiofónico Vida de espectáculo, donde dirigió la sección feminista “La mujer y el cine”. Su paso por la Escuela Oficial de Cine marcó un hito: fue la primera mujer en graduarse en Dirección de Cine en esa institución, en la década de 1960.

Durante esa época, combinó los estudios con su labor como asistente de realización en Televisión Española. En 1968 dirigió una adaptación de La metamorfosis, de Franz Kafka, y luego desarrolló una extensa carrera en la televisión con producciones como El camino, basada en la novela de Miguel Delibes, y Teresa de Jesús, protagonizada por Concha Velasco.

Su trayectoria en el cine

Su debut cinematográfico llegó en 1973 con Vera, un cuento cruel, protagonizada por Fernando Fernán-Gómez, Julieta Serrano y Alfredo Mayo. Sin embargo, su obra más emblemática es Función de noche, estrenada en 1981. La cinta abordó temas poco comunes en el cine español de entonces, como la desigualdad de género, la sexualidad femenina y las secuelas emocionales del divorcio, a partir de una conversación entre Lola Herrera y Daniel Dicenta, quienes se interpretan a sí mismos tras el fracaso de su matrimonio.

Su carrera fue reconocida con algunos de los mayores honores culturales del país. Además del Goya de Honor de 2012, recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Nacional de Cinematografía, y fue la primera mujer directora de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La Academia de Cine la recordó en una nota de homenaje citada por EFE como “una de las directoras más valientes de su generación porque se atrevió a hacer lo que quería, un acto que supuso una revolución”. En ese mismo comunicado, la institución rescató una de sus reflexiones sobre la creación audiovisual: “Para ver el mundo con relieve tienes que tener dos ojos y la Humanidad lleva demasiado tiempo tuerta”.

Fuente: Infobae

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