El gobierno de Estados Unidos exigió este viernes la liberación inmediata de Brooklyn Rivera, un histórico líder indígena y referente del pueblo miskito, luego de que se difundieran imágenes oficiales que evidencian su grave estado de salud en un hospital. Rivera permanece detenido desde el 29 de septiembre de 2023, en medio de la represión que el régimen sandinista, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, ejerce contra los disidentes políticos.
De acuerdo con información proporcionada por sus familiares, el dirigente se encuentra encarcelado sin que existan cargos formales en su contra. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental se pronunció al respecto a través de la red social X y señaló:
“Esta represión, violencia e inhumanidad son abominables. Reiteramos nuestro llamado a su liberación incondicional y a la de todos los presos políticos AHORA”.
Actualmente, Rivera está bajo la custodia de la dictadura, conectado a un respirador artificial y con falla multiorgánica, según un informe divulgado el miércoles por el Ministerio del Interior y el Ministerio de Salud del régimen. Las fotografías difundidas por las autoridades lo muestran demacrado y conectado a tubos en una cama de hospital.

Diversas organizaciones indígenas nicaragüenses emitieron un comunicado el jueves en el que denuncian la detención arbitraria de Rivera y ponen en tela de juicio la versión oficial sobre su estado de salud. En el texto, enviado a The Associated Press, afirmaron:
“Sabemos que el responsable de esta gravísima situación en la que se encuentra, de las violaciones de los derechos humanos, es el régimen sandinista de Ortega-Murillo”.
El informe oficial detalla que Brooklyn Rivera ingresó al Sistema Penitenciario Nacional el mismo día de su detención, el 29 de septiembre de 2023. Posteriormente, estuvo internado en el Hospital Roberto Huembes de la Policía Nacional desde el 30 de septiembre hasta el 31 de octubre de 2023, cuando fue trasladado a las instalaciones penitenciarias de Tipitapa.
El documento también señala que el 7 de marzo de 2026, Rivera fue llevado al Hospital Fernando Vélez Paiz debido a un notorio empeoramiento de su estado respiratorio. Allí, los médicos diagnosticaron neumonía bacteriana por Klebsiella pneumoniae, aspergilosis pulmonar de origen fúngico, derrame pleural bilateral y, más tarde, una infección por Stenotrophomonas maltophilia, una bacteria resistente a los antibióticos habituales.
Ante la gravedad del cuadro clínico, los profesionales de la salud realizaron una traqueotomía y lo conectaron a ventilación mecánica invasiva. Una tomografía abdominal practicada el 15 de mayo de 2026 detectó líquido libre intraabdominal, mientras que una laparoscopía reveló cirrosis hepática con lesiones macronodulares.
El informe concluye que la condición de Rivera continúa siendo delicada, con falla orgánica múltiple, cirrosis hepática avanzada e infección pulmonar activa causada por bacterias resistentes.

La persecución en Nicaragua
Actualmente, al menos 47 personas se encuentran detenidas en Nicaragua por motivos políticos, de acuerdo con el Mecanismo para el Reconocimiento de Presos Políticos. Desde el levantamiento social de 2018, cientos de periodistas, activistas y opositores han sido encarcelados en el país centroamericano.
La represión se intensificó antes de las elecciones presidenciales de 2021, en las que todos los candidatos con posibilidades reales fueron arrestados previamente, allanando el camino para la reelección de Ortega, cuyo liderazgo no es reconocido por Washington.
En 2023, más de 200 presos políticos fueron liberados y trasladados a Estados Unidos, donde denunciaron aislamiento y torturas físicas y psicológicas. Muchos de ellos desarrollaron problemas de salud crónicos y permanecen en una situación migratoria incierta bajo la administración Trump. Otros 135 prisioneros políticos fueron enviados a Guatemala en 2024.
Manuel Prado, vicepresidente de la Organización Miskita Americana, destacó el papel histórico de Rivera en la resistencia al sandinismo y su participación en el movimiento armado de la Contra, que contó con el respaldo de Washington en los años 70 y 80. Prado advirtió con preocupación:
“Tenemos la sensación de que Ortega le permitirá morir”.
La región miskita, rica en oro y plata, resulta estratégica para el gobierno de Ortega-Murillo en su búsqueda de inversión internacional, especialmente de China.
(Con información de Associated Press)
Fuente: Infobae