El primer largometraje de ficción del director Daniel Roher, quien ganó el Oscar por el documental Navalny, ha logrado unir por primera vez en la pantalla a figuras de la talla de Dustin Hoffman, Jean Reno y Leo Woodall. La cinta, un thriller psicológico que explora la obsesión contemporánea, será distribuida por BF Paris y llegará a los cines el próximo 25 de junio. Este proyecto marca el paso del cineasta canadiense del documental a la ficción, apoyándose en un reparto que abarca tres generaciones de actores y en un diseño sonoro que se convierte en el eje narrativo, según información difundida por la agencia AFP.
A diferencia de otros cineastas que debutan en la ficción tras el documental, Roher ha contado con un elenco de primer nivel: Hoffman, con cinco décadas de carrera y dos premios Oscar; Reno, ícono del cine francés e internacional; y Woodall, quien ha cobrado notoriedad global en el último año gracias a sus actuaciones en series. La película, cuyo título original es Tuner, fue presentada esta semana en Estados Unidos como parte de lanzamientos selectos. La trama sigue a Niki, un joven prodigio del piano que, tras desarrollar hiperacusia —una condición auditiva que hipersensibiliza al sonido—, abandona la música y se convierte en aprendiz de afinador bajo la tutela de Harry, interpretado por Dustin Hoffman. El guion incorpora un robo y dilemas morales, y cuenta con Havana Rose Liu como el interés romántico que impulsa la acción dramática.
Para Woodall, enfrentarse al piano fue todo un reto que implicó meses de práctica. “Fue desafiante y estresante, pero una hermosa oportunidad”, declaró a AFP. El actor subrayó que esta preparación le brindó una perspectiva única: “Es uno de los privilegios de hacer lo que hacen los actores: aprendes habilidades que de otra manera no aprenderías”. Esta preparación técnica se integró a la dinámica con Hoffman, con quien forjó una relación profesional que calificó como inmediata y ligera en el set: “Él hace que todo se sienta aún más vivo”, afirmó el británico al medio.
El diseño sonoro como núcleo narrativo
El sonido es un componente estructural en El Afinador. El diseño estuvo a cargo de Johnnie Burn, ganador del Oscar por Zona de Interés, quien aplicó su experiencia personal con la hiperacusia —que sufrió durante meses tras un accidente doméstico— para construir la acústica como si fuera una pieza musical: “Cuando caminan por las calles de Manhattan, los pájaros cantan una pequeña melodía, y yo quería que todo estuviera ahí sin que uno se diera cuenta”, explicó a AFP.

Burn trabajó en la manipulación de volúmenes y timbres para colocar al espectador “en los oídos” de Niki, generando una reacción emocional inmediata: “Por eso confías más en el sonido. Si las imágenes dicen una cosa y el sonido dice otra, el sonido es lo que crees”, sostuvo el diseñador, destacando el peso decisivo del sonido en la eficacia dramática del relato.
La vocación de Daniel Roher por el control, en clave ficción
El salto de Roher a la ficción ha reorientado el foco hacia las narrativas de obsesión por el control y la perfección. El director, quien se impuso en la última edición de los Premios Oscar con el documental Navalny, articuló en su debut ficcional una puesta en escena donde la precisión obsesiva del protagonista deriva en tensión psicológica y violencia latente. La combinación de tres generaciones de actores suma peso específico a las escenas construidas desde la acumulación de silencios y gestos mínimos.

El Afinador evita los mecanismos de suspenso clásicos y despliega su carga emocional desde el universo interno de sus personajes. El proyecto, producido entre Canadá y Estados Unidos, culmina una serie de colaboraciones de alto perfil con figuras que han definido el mapa actoral global. La estructura audiovisual, anclada en el diseño de sonido y la interpretación milimétrica, plantea una oferta diferenciada en la cartelera de junio.
La llegada de El Afinador a las salas a partir del 25 de junio, bajo la distribución de BF Paris, establece un nuevo marco de referencia para los estrenos internacionales de títulos que exploran los límites de la perfección y el precio del control absoluto.
Fuente: Infobae