Los jóvenes adultos en Suiza invierten apenas siete minutos al día en el consumo de noticias digitales, mientras destinan horas a redes sociales y plataformas impulsadas por inteligencia artificial. Así lo revela un estudio del Programa Nacional de Investigación “Transformación Digital” (NRP 77), liderado por la Universidad de Zúrich. Esta realidad plantea serios desafíos para el periodismo profesional y subraya la urgencia de fortalecer la capacidad crítica de los usuarios frente a la información digital.
Los hábitos informativos de los jóvenes han cambiado drásticamente, con una clara preferencia por canales rápidos, personalizados y herramientas algorítmicas. Según el NRP 77, aunque en momentos clave como elecciones aún recurren a fuentes consolidadas, delegan gran parte de la selección de información a sistemas digitales, lo que exige una mayor formación en competencias críticas.
El análisis, dirigido por Mark Eisenegger, señala que el teléfono móvil es el centro del consumo mediático: los jóvenes lo usan unos 400 minutos diarios, de los cuales 170 minutos corresponden a redes sociales y solo siete a noticias sobre política, economía o deportes.
“Eso es muy poco. Ni siquiera alcanza para ver un noticiero completo”, advierte Eisenegger.
Esta limitada dedicación afecta la profundidad del debate público y restringe el acceso a múltiples perspectivas informativas entre la juventud.

Preferencias y confianza en fuentes informativas
Los sitios más visitados por este grupo son 20 Minuten y srf.ch. Apenas un dos por ciento de los encuestados supera los 30 minutos diarios de consumo de periodismo profesional, según los datos presentados en la conferencia de cierre del NRP 77 en Berna. Esta tendencia amenaza la viabilidad económica de los medios tradicionales y favorece la propagación de contenidos generados por IA.
Pese a la diversificación de canales, el estudio confirma que los jóvenes mantienen criterios claros sobre qué fuentes considerar confiables. La mayoría evita páginas que propagan desinformación o teorías conspirativas. Así lo verificaron Adrian Rauchfleisch, Pascal Jürgens y Karl Aberer, quienes monitorearon la actividad sobre 3.500 dominios informativos para identificar el acceso a plataformas dudosas, encontrando una presencia mínima entre los participantes.
Eisenegger destacó la relevancia de este hallazgo para la democracia:
“Los jóvenes parecen tener nociones sobre qué fuentes pueden ser fiables”.
Además, se constató que en periodos electorales la consulta de medios reconocidos se incrementa, lo que refleja una confianza renovada en el periodismo profesional en momentos críticos.
Inteligencia artificial y su impacto en el periodismo
Actualmente, solo un 18% de los jóvenes señala a la inteligencia artificial como fuente principal de información, pero esta proporción crece rápidamente. Eisenegger subraya que este cambio perjudica a los medios periodísticos, pues muchos lectores solo revisan la respuesta generada por IA y omiten los artículos originales, lo que reduce la visibilidad y los ingresos del sector.
Abraham Bernstein, presidente del comité directivo del NRP 77 y profesor de informática en la Universidad de Zúrich, enfatiza la necesidad de que la ciudadanía aprenda a evaluar rigurosamente los sistemas automáticos. Bernstein señala:
“Ahora casi todos los estudiantes utilizan inteligencia artificial. Debemos fomentar que aprendan a valorar su plausibilidad y a no dar por correcto cualquier resultado”.

El uso de IA va más allá de la información: se aplica en hospitales, educación y otros ámbitos laborales. Bernstein menciona las investigaciones de Kerstin Vokinger y Emanuela Keller, centradas en el impacto y regulación de estos sistemas en medicina. Aunque prometedores, los errores y limitaciones técnicas exigen supervisión continua.
Educación y empleo ante la transformación digital
La revolución digital también ha transformado la educación y el mercado laboral. La Universidad de Zúrich ha sido pionera en incorporar herramientas digitales, como materiales interactivos y enseñanza híbrida. Para Bernstein, es prioritario enseñar a los estudiantes a comprender el funcionamiento de estas tecnologías y a examinar críticamente sus resultados.
En el trabajo, crece la preocupación por la productividad y la seguridad laboral. Estimaciones del NRP 77 indican que el uso intensivo de IA puede aumentar el crecimiento empresarial hasta en un 4%. Un meta-análisis del MIT revela que cerca del 42% de las veces, una persona que usa IA supera a quien no la emplea. Así, el desafío es adquirir la capacidad de aprovechar estas herramientas para no quedar rezagado en el mercado laboral.

Enfrentando errores y riesgos de la inteligencia artificial
Con el avance tecnológico, la confianza social se vuelve un recurso esencial y frágil. Bernstein aboga por una “dependencia responsable” basada en la verificación y el control, no en una confianza ciega. Advierte que los errores son inherentes a los modelos estadísticos, por lo que la transparencia y la gestión activa son indispensables.
El NRP 77 destaca la necesidad de mecanismos para impugnar decisiones de IA, determinar responsabilidades y fomentar una colaboración consciente entre humanos y algoritmos. Esto redefine habilidades y estándares de confianza en el ámbito laboral.
La transformación digital continúa reconfigurando las fronteras entre educación, empleo y periodismo en un contexto de innovación constante y demandas de transparencia y flexibilidad. El mayor desafío no es la IA en sí, sino el riesgo de quedarse atrás frente a quienes integran su potencial de manera estratégica y crítica.
Fuente: Infobae