La Guardia Revolucionaria de Irán informó este jueves que un total de 26 embarcaciones lograron cruzar durante la jornada anterior a través de un denominado «corredor seguro» en el estrecho de Ormuz. Las autoridades castrenses subrayaron que todos estos navíos «obtuvieron permiso» y actuaron en «coordinación» con las fuerzas iraníes en la zona estratégica.
De acuerdo con un comunicado de la Armada de la Guardia Revolucionaria, «el control inteligente del estrecho de Ormuz se lleva a cabo con total autoridad» por parte de Teherán. La misma fuente añadió que «obtener permiso y coordinación para transitar» en este paso marítimo «es un asunto definitivo» e innegociable para la república islámica.
El cuerpo castrense emitió una advertencia clara: «Cruzar por otras rutas es considerado una alteración y recibirá una respuesta adecuada». En esa línea, denunció que varias naves intentaron evadir los protocolos establecidos tras «apagar sus sistemas de navegación». Como resultado, dos buques fueron interceptados y obligados a retroceder, aunque no se proporcionaron mayores pormenores sobre estos incidentes.
La Armada de la Guardia Revolucionaria insistió en que «el control y gestión del estrecho de Ormuz es llevado a cabo únicamente» por sus efectivos y reiteró la advertencia de que «cualquier alteración recibirá una respuesta decisiva». La información fue difundida por la cadena estatal IRIB, que recogió las declaraciones oficiales.
Cabe recordar que Irán creó recientemente la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), un organismo destinado a gestionar el tráfico marítimo en esta vía clave. La semana pasada, esta entidad publicó un mapa que delimita lo que considera su «jurisdicción» en el área. El estrecho de Ormuz es reconocido como uno de los puntos de estrangulamiento más sensibles para el comercio internacional, especialmente para el tránsito de crudo. Estas acciones forman parte de la respuesta iraní a la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos el pasado 28 de febrero.
Las tensiones en el Golfo Pérsico se mantienen elevadas, y cualquier movimiento en esta ruta marítima es vigilado de cerca por las potencias mundiales. La postura de Teherán de exigir coordinación previa para el paso de buques representa un cambio en las dinámicas de navegación en la región, generando incertidumbre entre las navieras y los países dependientes de esta vía para sus exportaciones energéticas.
Fuente: Infobae