El pasado lunes por la noche, la emblemática Plaza de España de Sevilla fue el escenario donde miles de personas participaron en los preparativos de la sexta edición del Icónica Santalucía Sevilla Fest. Este festival, que se desarrollará desde el 4 de junio hasta el 18 de julio, ofrecerá más de treinta conciertos en ese lugar icónico de la capital andaluza.
En la programación figuran algunos de los artistas más destacados del panorama musical actual, tanto nacionales como internacionales: desde Aitana hasta Sting, pasando por Maroon 5, Robbie Williams, Raphael o Los Delinqüentes. Pero el certamen tiene un desafío mayor: convertirse oficialmente en el evento musical con más afluencia de toda España, superando a otros gigantes como el Arenal Sound o el Primavera Sound.
El Icónica Santalucía Sevilla Fest ya ha superado las 276.000 entradas vendidas, cifra alcanzada el año pasado, y proyecta llegar a los 350.000 asistentes una vez concluyan todos los conciertos. Esto representa un salto inmenso si se compara con su primera edición, hace apenas seis años, cuando solo congregó a 25.000 personas. Detrás de este éxito está Javier Esteban, impulsor y director del ciclo de conciertos, quien en una entrevista confesó que siempre soñó con un festival de esta magnitud, aunque reconoce: “no lo vislumbré nunca con un éxito tan rápido como el que nos ha llegado”.
“Ahora es el madrileño el que viene a ver a los artistas a Sevilla”
Javier Esteban explicó que desde el principio buscaron hacer algo muy diferente a lo que existía en España: “Una experiencia de primer nivel, con un cartel de primer nivel, en el que tener la Plaza de España como telón de fondo y hacer una producción para conciertos con hasta 18.000 personas lo convierte en algo único”. El gestor destacó que el Icónica “se ha generado desde Sevilla para Sevilla”, lo que se refleja en que el público local pasó del 21 % en la primera edición a casi el 70 % en la actualidad.
La selección de artistas de cada año también se define “acorde a los gustos de la ciudad”, buscando una amplia variedad de géneros para cubrir al mayor rango de público. De la próxima edición, resaltó que hay figuras internacionales que han sido buscadas durante años: Maroon 5, Jamiroquai, Lenny Kravitz y Sting. “Con Juan Luis Guerra llevábamos también mucho tiempo detrás de él, y también habrá cosas muy especiales como lo de Isabel Pantoja y Il Divo juntos”, agregó.
Se prevé que el impacto económico de estas actuaciones en la ciudad supere los 278 millones de euros, frente a los 230 millones generados en 2025. “Antes, para ver a tu grupo favorito, tenías que coger un ave o un avión e ir a un hotel, ahora es el madrileño el que viene a ver esos artistas a Sevilla”, presumió Javier Esteban, quien considera “muy, muy interesante que estos grandes nombres se relacionen con el nombre de la ciudad”.

Las ventajas de los festivales de ciclo
El éxito del Icónica Santalucía Sevilla Fest está ligado al auge de los festivales de ciclo de conciertos, un formato diferente al de los macrofestivales que concentran toda la programación en dos o tres días. “Este ahora mismo está un poco en un momento de bajada”, señaló Javier Esteban. “Ha cambiado un poco la tendencia. En los festivales de ciclo el público disfruta de una manera más allá de la música: son experiencias de pasar una noche de verano diferente. A eso súmale cultura, gastronomía, sitios icónicos”.
Ambos modelos apuntan a públicos distintos. “Yo creo que los festivales más masivos están más planteados para un público más joven, para el que resulta atractivo un cartel increíble para un valor más económico”, explicó Esteban. Sin embargo, en esos eventos, los asistentes a menudo pierden parte o la totalidad de los conciertos al desplazarse de un escenario a otro. “Los servicios tanto de hostelería como de comida y baños no están tan cuidados”, añadió, aunque reconoció que cualquier experiencia, “si te gusta la música, vale la pena”.
“Para un festival como el Icónica, nosotros trabajamos mucho la seguridad, la comunicación, el booking”, concluyó Javier Esteban. “Y, por supuesto, tenemos un departamento entero que trabaja el cuidado del patrimonio y la sostenibilidad de hacer un festival de este tipo en un recinto que es Bien de Interés Cultural (BIC). Al final, son ellos los que nos marcan los patrones y los protocolos, los que nos dicen dónde podemos poner las cosas y dónde no se puede. Todos estos equipos coordinados son los que hacen que, al final, la música suene”.
Fuente: Infobae