Mientras la inteligencia artificial optimiza la ejecución de tareas individuales, emerge una nueva barrera para el avance organizacional: los propios gerentes. El modelo de gestión tradicional fue concebido en una época donde completar una labor demandaba tiempos prolongados. Era viable asignar una tarea y revisar su avance días después sin contratiempos.
Sin embargo, la IA ha comprimido drásticamente esos plazos. Hoy, la velocidad del progreso depende cada vez más de qué tan rápido los supervisores pueden brindar retroalimentación. “Si menciono un proyecto con un colaborador directo durante una reunión individual, al día siguiente ya está en marcha”, relató un gerente en una entrevista realizada para este análisis.
Para mantenerse al ritmo de su equipo, ya no es viable liderar como si aún estuviéramos en 2022. La función del líder debe transformarse: de ser un editor en jefe a convertirse en un guía estratégico. A continuación, cinco ajustes fundamentales basados en investigaciones y experiencias prácticas con organizaciones que buscan desarrollar gerentes de alto rendimiento.
1. Enfocarse en el “hacia dónde”, no en el “qué”
Ya no resulta necesario asignar tareas específicas y secuenciales. La IA puede ejecutar el qué en cuestión de minutos. La prioridad del gerente debe ser articular claramente hacia dónde se dirige el equipo. Esto implica definir la misión, los objetivos y los resultados clave.
Para que esa dirección sea tangible, apóyese en una métrica concreta. Por ejemplo: reducir la tasa de abandono en un 50% o aumentar el posicionamiento de marca en un 20%. El seguimiento de cifras específicas también ayuda a determinar cuándo y dónde intervenir.
2. Convertir la gestión ascendente en una habilidad esencial
Ayude a su equipo a comprender el nivel de detalle con el que desea revisar ciertos trabajos y en qué decisiones realmente necesita participar. Por ejemplo, podría indicar: “Antes de que trabajes en un borrador completo, me gustaría revisar un esquema de media página para asegurarme de que vamos por buen camino”, o “Necesito aprobar la versión final de cualquier documento destinado a la dirección”.
3. Utilizar la IA como un coach de inteligencia emocional
Cuando el tiempo escasea, es fácil priorizar la densidad de información y descuidar las señales de tono. No obstante, los mensajes que buscan ser eficientes a menudo se perciben como bruscos o despectivos. Fernando García Valenzuela, director de ingeniería en Atlassian Cloud Storage, creó un agente que analiza sus comunicaciones con colaboradores directos. Cada dos semanas, genera un resumen que detecta problemas de tono, falta de reconocimiento y oportunidades perdidas para fortalecer relaciones.
4. Usar la IA para filtrar, no para simplificar en exceso
En lugar de pedirle a la IA únicamente que resuma información, empléela para identificar qué tareas merecen un análisis más detallado. La Dra. Stefanie Tignor, directora de ciencia de datos en Superhuman, automatizó un resumen semanal que detecta señales en distintos canales para resaltar enlaces relacionados con proyectos importantes. “Hago que la IA busque las cinco ideas concretas y específicas que sé que me resultarán útiles para profundizar en ellas”, explicó.
5. Reestructurar la frecuencia de los seguimientos
Dado que la IA acelera la ejecución, conviene adaptar tanto el contenido como la frecuencia de las reuniones:
- Automatice las actualizaciones de estado para elevar el nivel de las reuniones individuales. Caribay García Márquez, gerente principal y responsable de investigación y desarrollo en ciencia de personas para Microsoft Viva, recurre a actualizaciones de estado generadas por IA para dedicar las reuniones individuales al coaching conceptual: discutir cómo abordar decisiones complejas, ofrecer un contexto más enriquecido sobre retroalimentación específica y conectar el trabajo diario con los objetivos empresariales generales.
- Aumente la frecuencia para hacer ajustes sobre la marcha. Complemente o sustituya las revisiones semanales con sesiones de coordinación frecuentes de 15 minutos para mantener a todos alineados.
El ritmo de trabajo no disminuirá en el futuro cercano. Continuar gestionando como hasta ahora es una ruta directa hacia el agotamiento y la desmotivación.
Los gerentes más efectivos serán aquellos que comprendan que su labor ya no consiste en controlar el trabajo de otros, sino en despejar el camino. Al establecer una dirección clara, confiar en que su equipo puede avanzar y exigir una comunicación concisa, usted puede acelerar el progreso de su equipo en lugar de convertirse en un obstáculo.
Fuente: Infobae