La esperada adaptación cinematográfica de Backrooms, dirigida por Kane Parsons y protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve, llegará a las salas el próximo 5 de junio. La cinta surge de uno de los creepypastas más influyentes de la última década, después de que los cortometrajes de Parsons acumularan cientos de millones de reproducciones en línea.
La trama sigue a Clark, un hombre que, tras ser echado de su casa, encuentra en el sótano de una tienda una entrada a una dimensión alterna y sofocante. Al aventurarse en ella, lo acompaña inesperadamente su terapeuta.
Cómo enfrenta Chiwetel Ejiofor la presión de las expectativas
Dado el enorme revuelo que ha generado el fenómeno de The Backrooms, era natural que los responsables del filme sintieran cierta tensión por parte del público. Sin embargo, Chiwetel Ejiofor, reconocido por sus papeles en 12 años de esclavitud y Doctor Strange, afirmó que no se dejó abrumar por la atención mediática. Por el contrario, lo cautivó la visión de Parsons. En una entrevista reciente, Ejiofor comentó que no consideró el origen virtual del proyecto, sino que lo vio como un universo único y fascinante para explorar, lleno de personajes interesantes.
El actor británico resaltó que colaborar con Parsons fue una experiencia enriquecedora, donde los personajes y la atmósfera se construyen a partir de una mezcla de recuerdos, emociones, aciertos y fracasos. Para Ejiofor, este enfoque fue fundamental y superó cualquier presión vinculada a la fama viral de la historia.
Origen de Backrooms y su adaptación cinematográfica
El término creepypasta describe relatos de terror que nacen y se propagan en internet, especialmente en foros, blogs o plataformas de video. A diferencia de otras historias modernas de terror basadas en mundos fantásticos y criaturas sobrenaturales, los creepypastas suelen partir de escenarios verosímiles, lo que los vuelve más perturbadores para el público. El impacto cultural de estos relatos ha propiciado su adaptación a libros, videojuegos y, más recientemente, al cine.
Entre los creepypastas, The Backrooms es uno de los que más repercusión ha tenido desde su aparición en 2019. Se centra en la imagen de un laberinto interminable de oficinas vacías y pasillos amarillos, diseñado para provocar tanto extrañeza como claustrofobia. La amenaza constante de entidades ocultas incrementa la sensación de inseguridad y temor. El concepto se viralizó rápidamente por su capacidad de incomodar usando escenarios cotidianos, como una oficina vacía. Kane Parsons trasladó este relato al formato audiovisual en 2022, y sus cortometrajes de metraje encontrado impulsaron la historia original y sentaron las bases para la realización del largometraje.
Backrooms y los miedos contemporáneos
La decisión de ambientar parte de la película en una tienda de muebles y emplear el marco del creepypasta original busca fomentar la identificación del público, acostumbrado a espacios impersonales y monótonos en la vida diaria. Clark, interpretado por Ejiofor, pronto descubre que la dimensión alternativa de las Backrooms no solo revela sus propios temores, sino que también altera su percepción de la realidad y pertenencia, llevando a su terapeuta a compartir la misma inquietante experiencia.
La película presenta a un hombre en crisis personal que encuentra una puerta física y psicológica hacia el terror. Backrooms entrelaza el miedo existencial con la fragilidad de la mente humana. En palabras de Ejiofor, esto es lo que da profundidad al filme, ya que Kane Parsons explora ese territorio donde se funden recuerdos, emociones, pasado y fracasos, esencia que él mismo buscaba durante el rodaje, convencido de que el director tenía pleno control del proyecto.

Implicancias y posibles efectos para el público y la industria cinematográfica
El estreno de Backrooms resalta cómo los fenómenos originados en internet inciden y transforman las propuestas culturales tradicionales. La visión de Parsons incorpora al terror un enfoque más psicológico, donde el miedo surge tanto del entorno físico como del mundo emocional del protagonista.
Mientras otras películas inspiradas en creepypastas, como Slender Man, han tenido una recepción mixta, Backrooms busca diferenciarse mediante una narrativa más íntima, centrada en el trauma y la pérdida. Esta perspectiva puede conectar con espectadores interesados en formas de terror que reflejan inquietudes actuales como la despersonalización, el aislamiento y los miedos ligados a lo cotidiano. Por otro lado, una parte del público, seguidora del material original, valora el respeto de Parsons por la estética visual y los elementos esenciales del creepypasta.
El próximo estreno, programado para el 5 de junio, también representa una prueba sobre el potencial de llevar fenómenos virales al cine. Si tiene éxito, podría incentivar la adaptación de otros relatos populares en la red. Sin embargo, este proceso plantea el desafío de evitar que la comercialización diluya la capacidad innovadora del terror digital, un espacio que se ha desarrollado gracias al boca a boca y la experimentación en plataformas alternativas.
Fuente: Infobae