La noche del miércoles, Estados Unidos ejecutó nuevos bombardeos dentro de Irán contra un complejo militar en Bandar Abbas y neutralizó drones iraníes cerca del estrecho de Ormuz, según reportaron fuentes oficiales estadounidenses. En respuesta, horas más tarde, Irán atacó una base aérea norteamericana en Kuwait, mientras Israel incrementaba su ofensiva en el sur del Líbano y Donald Trump lanzó una advertencia: podría “terminar el trabajo” si Teherán no accede a un pacto.
Funcionarios de Estados Unidos, quienes pidieron no ser identificados por no estar facultados para declarar públicamente, indicaron que fuerzas del Comando Central derribaron cuatro drones de ataque iraníes de un solo sentido en las cercanías del estrecho de Ormuz. Además, señalaron que una estación de control terrestre en Bandar Abbas, desde donde se preparaba el lanzamiento de un quinto dron, fue destruida por los bombardeos.
“Estas acciones fueron mesuradas, puramente defensivas y tenían como objetivo mantener el alto el fuego”, declaró un funcionario a Reuters.
Apenas dos horas después de los ataques estadounidenses, la emisora estatal iraní IRIB comunicó que la Guardia Revolucionaria lanzó un ataque contra una base estadounidense en Kuwait “que sirvió como origen del ataque”, como represalia por los bombardeos en territorio iraní.
El ejército kuwaití confirmó más tarde que sus sistemas de defensa aérea interceptaron misiles y drones hostiles poco antes de las 6 de la mañana en la ciudad de Kuwait.
De acuerdo con IRIB, fuerzas iraníes también dispararon contra cuatro embarcaciones que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz. “Cuatro embarcaciones intentaron cruzar el estrecho de Ormuz y entrar en el Golfo Pérsico sin coordinación con las fuerzas de seguridad”, publicó la emisora en Telegram. El informe señaló que el hecho ocurrió cerca de las 00:35 hora local, aunque no se identificó a los barcos implicados.

Esta escalada militar coincidió con declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre las negociaciones con Irán y el futuro del estrecho de Ormuz. Durante una reunión de gabinete televisada en la Casa Blanca, Trump aseguró que Teherán aún busca un acuerdo con Washington.
“[Irán] tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han conseguido. No estamos satisfechos, pero lo estaremos”, afirmó. “O eso, o tendremos que terminar el trabajo”.
Trump también dijo que Irán estaba “negociando con las últimas fuerzas” y descartó que las elecciones legislativas de noviembre condicionen el ritmo de las negociaciones.
Estados Unidos e Israel iniciaron ataques conjuntos contra objetivos iraníes el 28 de febrero y desde entonces funcionarios estadounidenses sostuvieron repetidamente que la guerra concluiría en un plazo de entre cuatro y seis semanas.
En esa misma reunión, Trump pareció dirigirse a Omán, aliado regional de Washington, al referirse a versiones sobre un posible acuerdo que permitiría a Irán y Omán administrar conjuntamente el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. “El estrecho estará abierto a todos”, sostuvo Trump. Luego agregó que “Omán se comportará como cualquier otro país o tendremos que volarlo por los aires”.
La televisión estatal iraní informó previamente que obtuvo un borrador no oficial de un eventual acuerdo que restablecería el tráfico marítimo comercial en el estrecho en el plazo de un mes. Según el reporte, Irán y Omán administrarían conjuntamente el tránsito naval. La Casa Blanca rechazó la versión y calificó el informe como una “completa invención”.
![“[Irán] tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han conseguido. No estamos satisfechos, pero lo estaremos”, afirmó Trump (REUTERS)](https://kchcomunicacion.com/wp-content/uploads/2026/05/Estados-Unidos-e-Iran-intercambian-ataques-mientra-2-scaled.jpg)
Otro punto de fricción entre Washington y Teherán es el alcance de un eventual alto el fuego y si incluirá las operaciones militares israelíes contra Hezbollah en el Líbano. Irán exige que cualquier acuerdo contemple también la situación en territorio libanés, mientras Israel profundiza sus operaciones militares en el sur del país.
El martes, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó que el ejército israelí “está intensificando su operación” en el Líbano. Durante la noche, tropas israelíes se enfrentaron con combatientes de Hezbollah cerca de un río estratégico del sur libanés, mientras las fuerzas israelíes avanzaban hacia el norte. Hezbollah describió el combate como un enfrentamiento “a quemarropa” contra tropas israelíes en una ciudad situada junto a la denominada “línea amarilla” declarada por Israel.
El ejército israelí informó que atacó 550 objetivos desde comienzos de la semana, en una ampliación significativa de las operaciones militares. A primera hora del jueves, Israel emitió nuevas órdenes de evacuación para habitantes de Tiro, en el sur del Líbano.
Hezbollah reiteró que continuará combatiendo hasta que finalice la guerra en el Líbano y las tropas israelíes se retiren del sur del país. El grupo terrorista también rechazó negociaciones directas entre Beirut e Israel y respaldó las conversaciones entre Irán y Estados Unidos para evitar una expansión regional del conflicto.
Fuente: Infobae