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NASA elige a Jeff Bezos para construir base lunar con Blue Origin

La NASA ha depositado su confianza en Jeff Bezos y su compañía Blue Origin para dar el puntapié inicial en la edificación de una base lunar. Este proyecto forma parte de un plan más amplio que contempla la colaboración con empresas privadas con miras a establecer la primera colonia humana permanente en la superficie de la Luna durante la próxima década.

El primer paso concreto de este programa consiste en el envío de misiones robóticas no tripuladas, cuyo objetivo es asentar las bases técnicas y logísticas para futuras operaciones con presencia humana. La responsabilidad inicial recae sobre Blue Origin, que liderará la misión pionera y sentará los cimientos de la infraestructura lunar.

Así será la primera misión de la NASA con la empresa de Bezos

Entre septiembre y noviembre de este año, la NASA y Blue Origin tienen previsto enviar a la Luna un alunizador no tripulado, el Mark One Endurance, desarrollado por la firma de Bezos. El destino de la misión es la cresta del cráter Shackleton, en el polo sur lunar, una región estratégica por la presencia de hielo y recursos esenciales para la permanencia humana.

El alunizador Mark One Endurance, desarrollado por Blue Origin, será enviado a la cresta del cráter Shackleton en el polo sur lunar entre septiembre y noviembre. (Blue Origin)

El proyecto, denominado Moon Base One, será la primera misión de un aterrizador lunar financiada de forma privada en la historia. Además de transportar dos cargas científicas de la NASA, el objetivo clave es demostrar capacidades críticas que reduzcan el riesgo para las futuras misiones del Sistema de Aterrizaje Humano.

La elección de Blue Origin y de su módulo responde a la necesidad de contar con tecnología probada y adaptable para ambientes extremos, así como a la capacidad de la empresa para desarrollar soluciones a medida de los desafíos lunares. La NASA encomendó a Bezos la responsabilidad de liderar el primer vuelo lunar del programa, en un contexto donde la competencia tecnológica incluye a SpaceX, dirigida por Elon Musk.

Los lanzamientos rumbo a la Luna

La fase inicial del programa contempla tres misiones robóticas no tripuladas a la superficie lunar antes de que finalice 2026.

La misión Moon Base One marcará la primera vez que una empresa privada financia un aterrizador lunar para transportar cargas científicas de la NASA. (NASA)

Tras la misión de Blue Origin, la segunda recaerá en Astrobotic Technology, que enviará un aterrizador capaz de transportar más de 500 kilogramos de carga, incluido un róver, al satélite terrestre. La tercera estará a cargo de Intuitive Machines, con el objetivo de investigar las anomalías magnéticas de la Luna.

El plan prevé el traslado de más de 4 toneladas de material en 25 lanzamientos y 21 alunizajes hasta 2029. Este despliegue logístico es fundamental para establecer las bases de la futura infraestructura lunar y para ensayar las tecnologías que permitirán la vida y el trabajo humano en el satélite.

Entre los retos principales figuran la supervivencia en un entorno donde las temperaturas pueden alcanzar los 120 ℃ durante el día y descender por debajo de los -120 ℃ en la noche, así como la generación y almacenamiento de energía suficiente.

Según el científico español Carlos García Galán, responsable del programa Moon Base, la estrategia energética combina el uso de energía solar y nuclear, con una capacidad prevista de entre 2 y 15 kilovatios, y hasta 20 kilovatios si se emplea un sistema nuclear, junto con cientos de kilovatios/hora de almacenamiento.

La generación y almacenamiento de energía en la Luna combinará fuentes solares y nucleares, con capacidad estimada de hasta 20 kilovatios y cientos de kilovatios/hora de almacenamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Etapas de construcción de la base lunar

La construcción de la base lunar se divide en tres etapas principales. La primera, ya en marcha con las misiones anunciadas para este año y los próximos, está destinada a pruebas y aprendizaje sobre la supervivencia prolongada en condiciones hostiles.

El objetivo es colonizar el polo sur lunar, una zona con noches de dos semanas y temperaturas extremadamente bajas, donde la investigación científica y el desarrollo tecnológico serán claves. Durante esta fase, la NASA planea llevar vehículos y drones para que los astronautas puedan desplazarse y estudiar la región.

De 2026 a 2029, se realizarán 21 misiones a la superficie lunar para completar el reconocimiento inicial y preparar el terreno para la siguiente etapa. La segunda fase, prevista entre 2029 y 2032, implicará 27 lanzamientos y 24 alunizajes adicionales. Se trasladarán 60 toneladas de material para establecer la infraestructura inicial de la base y permitir misiones tripuladas semestrales.

En la tercera etapa, con 29 despegues y 28 alunizajes, se transportarán hasta 150 toneladas y se consolidará la presencia humana continua en la Luna.

Fuente: Infobae

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