Bruce Lee quería crear la escena de combate más inolvidable del cine de artes marciales y sabía exactamente a quién recurrir. En 1972, se comunicó con Chuck Norris para proponerle un papel en El furor del dragón, con una condición inquebrantable: él debía salir victorioso por ser el protagonista del filme.
La idea de este enfrentamiento surgió cuando Lee aspiró a rodar una pelea emblemática y escogió el Coliseo de Roma como escenario. Para ello, pensó en Norris, quien en ese momento era campeón mundial de karate y, más que actor, instructor de artes marciales.
La filmación del combate se realizó en apenas cinco días, a pesar del reducido presupuesto de la producción, y dio como resultado una secuencia que se convirtió en un referente del género, consolidando el legado de ambos artistas en la historia del cine.
Cómo Bruce Lee eligió a Chuck Norris para su pelea más famosa
La relación profesional y personal entre ambos comenzó en 1968, cuando Norris ganó el campeonato mundial de karate y Lee era una figura emergente. Según Espinof, entrenaron juntos durante tres años antes de que Lee se mudara a Hong Kong para enfocarse en su carrera cinematográfica. La amistad perduró, pese a dos años sin contacto, hasta que Lee retomó la comunicación con un nuevo objetivo.
El origen de la mítica pelea, según el relato de Norris recogido por Espinof, se dio cuando Lee le planteó el siguiente desafío:
“Hice dos películas en Hong Kong y están teniendo mucho éxito. Ahora quiero hacer una película con una escena de pelea que todos recordarán. Quiero filmar esta escena en el Coliseo de Roma y quiero que seas mi oponente”.
La respuesta de Chuck Norris y el rodaje de la escena
Ante la propuesta, Norris expresó una duda clave: “Le pregunté: ‘Bueno, Bruce, ¿quién gana?’”, recordó en Espinof. Lee respondió de manera contundente:
“Gano yo, soy la estrella de la película”.

Norris comprendió entonces el reto: interpretar en pantalla la derrota del campeón mundial de karate. Motivado por la confianza y su vínculo personal, aceptó participar en el proyecto que marcaría un hito en el cine de acción.
La grabación del combate se llevó a cabo en el Coliseo de Roma. A pesar de las limitaciones presupuestarias —apenas USD 130.000 según Espinof—, la escena sorprendió por su realismo y técnica, estableciendo un antes y un después en las películas de artes marciales. De acuerdo con el British Film Institute (BFI), El furor del dragón se estrenó en Hong Kong el 30 de diciembre de 1972.
El legado de la pelea en el Coliseo de Roma
El furor del dragón se convirtió en un gran éxito internacional, con ingresos estimados en USD 130 millones, según datos publicados por Espinof.

La secuencia entre Lee y Norris sigue considerándose una referencia para las escenas de combate en el cine y continúa influyendo en nuevas generaciones de aficionados y profesionales. Según el sitio oficial de Chuck Norris, el artista marcial fue invitado a participar en la película por su relación previa con Lee.
La influencia de esta pelea trasciende el ámbito cinematográfico y ha sido analizada en documentales, libros y foros especializados, donde se destaca la autenticidad de los movimientos y la química entre ambos protagonistas.
Además, la escena ha sido recreada y homenajeada en producciones posteriores, consolidando su estatus como un hito cultural. Tanto fanáticos como expertos consideran este enfrentamiento como un ejemplo de coreografía y narrativa visual en el género de artes marciales.
Fuente: Infobae