Tras dos semanas de su esperada vuelta a los escenarios, Amaia Montero ya pisa suelo madrileño para continuar su gira junto a La Oreja de Van Gogh. La intérprete arribó al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas con una amplia sonrisa y una energía positiva que anticipa lo que será su paso por la capital, donde agotó las entradas para tres fechas en el Movistar Arena: los próximos 28, 29 y 31 de mayo.
A pesar del revuelo mediático que ha generado su reaparición, la artista mostró un semblante relajado y un atuendo llamativo, muy veraniego: camiseta amarilla, vaqueros, bolso de Dior, chanclas, pamela y maxi gafas de sol. Su llegada no pasó desapercibida y, lejos de esquivar a la prensa, decidió atender brevemente a los medios para compartir cómo afronta esta nueva etapa.
Emoción contenida y ganas de reencontrarse con el público
Cuando se le preguntó sobre la ilusión de tocar nuevamente en el corazón de España, Montero respondió sin titubeos:
“Y más, muchísimas. Madrid, muchas, muchas ganas. Muchísimas ganas. En todos los sitios. En todos los sitios donde íbamos a tocar en la gira, tengo muchísimas ganas, yo y toda la banda. Y bueno, en Madrid especialmente, ¿no? Porque llevo mucho tiempo sin tocar aquí”.
La cantante dejó claro que tanto ella como el grupo sienten un entusiasmo especial por cada ciudad que visitarán en esta gira, y que la capital española ocupa un lugar prioritario en su agenda emocional.
Firme ante las críticas y centrada en lo esencial
Consultada sobre las opiniones negativas que han circulado a raíz de su regreso, la artista optó por restarles importancia y enfocarse en lo verdaderamente relevante:
“Pues mira, sinceramente, fuerzas no dan, ¿no? Intento estar al margen, sé quién soy, sé lo que he hecho a lo largo de mi vida… ¿a cuánto vendes tú la verdad?, ya lo decía en alguna canción. Hay demasiadas cosas importantes en mi vida y, sobre todo, en el mundo como para quedarnos en eso. Los haters… no me voy a quedar ahí porque no quiero perder el tiempo en eso. Me quedo con el apoyo que he tenido”.
Con estas palabras, Montero dejó entrever una postura madura y serena, rehuyendo cualquier confrontación estéril y priorizando el respaldo que ha recibido de su público y colegas.
Un respaldo “brutal” que la impulsa a seguir
Al referirse al apoyo proveniente de la industria musical, la cantante fue categórica: “El apoyo ha sido brutal, ha sido brutal”. La repetición no fue casual, sino una muestra de lo abrumador y significativo que ha resultado este respaldo para ella.
Finalmente, al describir la experiencia de volver a pisar un escenario después de tanto tiempo, Amaia resumió su sentir con una frase que repitió con voz cargada de emoción: “Muy especial, muy especial, muy especial. Es difícil de explicar”. Sin duda, una declaración que refleja lo intenso de este reencuentro con la música y su público.
Fuente: Infobae