Una película de terror independiente se ha convertido en el fenómeno más inesperado de la temporada y ha dejado boquiabierta a la industria cinematográfica. Se trata de Obsession, una producción dirigida por el debutante Curry Barker, quien con este único trabajo ya se perfila como uno de los nuevos referentes del terror contemporáneo.
El filme ha cosechado cifras inéditas de taquilla para su género y ha consolidado a su realizador como una promesa del cine de género con tan solo un título. Medios estadounidenses detallan que Obsession se ha convertido en un ejemplo de rentabilidad y repercusión dentro del sector, al mantener e incluso aumentar la asistencia de público frente a estrenos con presupuestos mucho mayores y amplia cobertura mediática.
En concreto, Obsession ha recaudado 58,5 millones de dólares en Norteamérica y 74 millones a nivel global. En su segunda semana en cartelera, el filme experimentó un incremento del 30% respecto a su estreno, alcanzando los 28,2 millones durante el puente de Memorial Day. Producida con menos de 1 millón de dólares, fue adquirida por Focus Features en el Festival de Toronto por 14 millones, convirtiéndose en uno de los estrenos más rentables del año y en un caso excepcional dentro del género, sobre todo al carecer de estrellas reconocidas en su elenco.
En apenas dos semanas, Obsession ha desafiado la tendencia habitual del cine de terror, que suele registrar fuertes caídas tras el fin de semana de estreno. La cinta ha logrado mantener un alto interés del público, con resultados que han superado a la mayoría de los estrenos recientes en términos de sostenimiento y crecimiento porcentual. Estas cifras están respaldadas por una calificación “A-” en CinemaScore y un 94% en Rotten Tomatoes, un logro poco común en películas de terror, ya que desde 2019 solo cinco títulos del género han alcanzado notas tan elevadas.
Las claves del éxito de Obsession
La estrategia de distribución y promoción ha sido determinante. Focus Features descartó el lanzamiento escalonado típico de las producciones independientes y optó por estrenar la película en más de 2.000 salas norteamericanas, priorizando la fórmula clásica del cine comercial sobre formatos premium como Imax. Lisa Bunnell, directora de distribución de Focus Features, explicó a Variety que el objetivo era consolidar el filme en taquilla mediante vías tradicionales y fortalecer la experiencia colectiva en la sala.
La campaña de marketing combinó recursos innovadores y tradicionales, como anuncios en televisión sobre el misterioso dispositivo “One Wish Willow” —un juguete clave en la trama— que se agotó en cuestión de horas. Además, se instalaron vallas publicitarias en Los Ángeles y Nueva York con mensajes obsesivos de Nikki, el personaje femenino protagonista, acompañadas de un número de teléfono que permitía interactuar directamente con la narrativa. La promoción también incentivó la participación de ‘gamers’ en Discord mediante misiones temáticas que involucraron a más de un millón de personas en solo una semana, y logró que 30.000 espectadores se inscribieran para recibir mensajes del personaje Nikki.

Bunnell sostiene que la cinta ha superado cualquier comparación previa (“comps”) y que la repetición de visionados, especialmente en Los Ángeles, ha sido fundamental para su permanencia en cartelera. Un aspecto relevante ha sido la capacidad del filme para mantener el primer puesto de recaudación entre semana (lunes a jueves) frente a competidores de mayor presupuesto. Solo el estreno de The Mandalorian and Grogu consiguió desplazar a Obsession del liderazgo en la taquilla semanal.
El impacto generacional
Un dato relevante ofrecido por medios estadounidenses revela que el 75% del público asistente estuvo compuesto por espectadores jóvenes de entre 18 y 25 años, mientras que el grupo predominante pertenece a la franja de 25 a 34 años, con una ligera mayoría masculina y un 41% de mujeres. Además, el 32% de la audiencia es hispana, lo que demuestra la transversalidad del impacto. El filme también registró 2,6 millones de dólares solo en las sesiones de preestreno en pantallas premium, cifra que subraya la fuerte expectación previa a su debut, según datos aportados por IndieWire.
Qué se sabe sobre la trama
Obsession parte de una premisa sencilla: Bear, un joven románticamente frustrado, encuentra un One Wish Willow (una figura ficticia inspirada en la tradición de los objetos ‘concededores’ de deseos) y pide que Nikki, su amiga de la infancia, se obsesione con él, desencadenando situaciones de creciente oscuridad y violencia. El guion y la dirección de Curry Barker reinterpretan de manera actualizada el mito de la “pata de mono”, perfilando una visión poco convencional del deseo en el cine de terror.
Según detalló Barker en diversas entrevistas con IndieWire, su intención era abordar la obsesión desde la perspectiva del autor del daño y no de la víctima, forzando así al espectador a reflexionar sobre su propia capacidad para traspasar límites morales.

El propio Barker señaló:
“La génesis fue la idea de que los humanos podemos obsesionarnos con cosas. Películas como Misery me sirvieron de inspiración… Cuando surgió la parte del deseo, todo empezó a encajar”, ha afirmado a IndieWire.
El cineasta también reconoció que la elección de crear el One Wish Willow, en lugar de recurrir a la reconocible “pata de mono” de la literatura clásica, responde a la voluntad de dotar al relato de un elemento original que pudiera articular el conflicto central.
Barker, que previamente había dirigido el largometraje Milk & Serial con menos de 1.000 dólares de presupuesto, afirmó que no buscaba encasillarse en el género del terror: “No quiero ponerme límites, pero disfruto mucho el terror y me gusta su dimensión comercial. Quiero hacer películas que me emocionen como espectador, y ahora mismo eso es lo que más me apetece ver en el cine”. El cineasta norteamericano se mostró partidario de alternar estilos y géneros en sus próximos proyectos, aunque su carrera reciente se ha orientado de forma clara hacia el terror.
Reconocimiento unánime
La película debutó en la sección Midnight Madness del Festival Internacional de Cine de Toronto en 2025 y pasó por citas especializadas como Fantastic Fest y Sitges, recibiendo desde sus primeras proyecciones el reconocimiento unánime de público y crítica. La adquisición de los derechos internacionales supuso una de las operaciones más notorias del festival, y la inclusión de Jason Blum en la producción mediante Blumhouse-Atomic Monster fue considerada como una validación definitiva del potencial de Barker.

Críticas como la de Empire elogiaron la capacidad de Barker para aportar una visión novedosa a un recurso tan desgastado como el de los objetos que cumplen deseos, destacando el carácter oscuro y a la vez irónico del relato, así como la interpretación de Inde Navarrette en el papel de Nikki, que calificaron de memorable en sus escenas de descontrol y violencia. El filme ha sido descrito como una “meditación sobre las infatuaciones insanas”, con secuencias que van desde el humor negro hasta el terror intenso.
El caso de Obsession ilustra un auge en el protagonismo de creadores surgidos de plataformas digitales, especialmente YouTube, en el ámbito del cine comercial de género. Además de Curry Barker, integrante a su vez del dúo cómico “That’s a Bad Idea”, también encontramos el caso de otros youtubers como Markiplier (Mark Fischback), que han alcanzado notoriedad con el filme Iron Lung, producido, dirigido y financiado de forma independiente, compitiendo en taquilla con resultados espectaculares.
La participación de creadores digitales en proyectos cinematográficos se percibe ya como una tendencia integrada, capaz de transferir audiencias de la pantalla personal a la sala de proyección. Paul Dergarabedian, analista de Comscore entrevistado por Variety, lo interpreta como una oportunidad para revitalizar la exhibición en cines: “Si estos creadores de YouTube pueden llevar a la audiencia de su portátil al cine, eso es enorme. Todo el mundo se pregunta cómo puede la exhibición aumentar su público; quizás, irónicamente, la respuesta sea la pequeña pantalla”.

Lisa Bunnell subrayó la importancia de ofrecer películas que sorprendan y sirvan para descubrir nuevos talentos, partiendo de las expectativas del público joven: “Es gratificante ver una película que sorprende al público y demuestra que queda talento por descubrir. Nos tomamos en serio que la gente encuentra talento y contenidos por vías nuevas, y la pregunta es cómo llevar eso a la gran pantalla y exhibirlo realmente. Creo que eso inspira a la gente joven, y si podemos darles esperanza… eso es algo valioso”.
Un fenómeno de participación colectiva
La receptividad del público se apoya también en el desarrollo de iniciativas participativas vinculadas a la película: desde promociones con cubos de palomitas personalizados, juguetes inspirados en el argumento central y alianzas con cadenas de exhibición como AMC y Alamo Drafthouse, que contribuyeron a amplificar la notoriedad previa al estreno, hasta campañas de marketing digital que han fomentado el boca-oreja y la interacción con la base de fans.
El buen resultado comercial y social de Obsession ha llevado a que Focus Features repita colaboración con Curry Barker en su siguiente proyecto, Anything But Ghosts, que ha concluido recientemente su rodaje. Además, Barker ha sido seleccionado para dirigir una nueva adaptación de la saga La matanza de Texas para A24, y continúa desarrollando propuestas dentro y fuera del horror. En nuestro país se estrena el 26 de junio.
Fuente: Infobae