Ocho décadas después del devastador ataque a Pearl Harbor, la familia de Royle Bradford Luker finalmente podrá darle una despedida digna al joven marinero. Luker, quien falleció a los 17 años mientras servía como bombero de tercera clase a bordo del USS West Virginia, fue identificado mediante análisis forenses y pruebas de ADN realizados por la Defense POW/MIA Accounting Agency (DPAA). La ceremonia de entierro está programada para el 30 de mayo en Plainview, Arkansas, donde sus restos descansarán junto a los de sus padres.
El ataque a Pearl Harbor, ocurrido el 7 de diciembre de 1941, cambió el rumbo de la historia de Estados Unidos. Ese día, el USS West Virginia fue alcanzado por múltiples torpedos y se hundió en aguas poco profundas. Luker fue uno de los 106 tripulantes que perdieron la vida en ese acorazado.
Durante largos años, su nombre figuró como “no recuperable” y sus restos permanecieron sin identificar en el National Memorial Cemetery of the Pacific, en Hawái.
El ataque a Pearl Harbor causó la muerte de más de 2.400 estadounidenses y llevó a Estados Unidos a entrar en la Segunda Guerra Mundial.

La ciencia forense devuelve la identidad
En 2017, la DPAA comenzó la exhumación de 35 féretros vinculados a tripulantes del USS West Virginia con el objetivo de aplicar tecnologías modernas de análisis forense. El proceso incluyó la comparación de ADN extraído de los restos con muestras donadas por familiares vivos.
Este minucioso trabajo, que refleja la magnitud y complejidad de identificar desaparecidos en conflictos, logró confirmar la identidad de Luker. El anuncio oficial de la identificación se hizo el 29 de mayo de 2024, cerrando una búsqueda que duró más de ocho décadas.
El obituario publicado por Cornwell Funeral Homes destaca que Luker será sepultado junto a su madre, Nettie Estelle David Luker, y su padre, George F. Luker, quien fue veterano de la Primera Guerra Mundial. La ceremonia contará con honores militares completos, incluyendo la entrega de la bandera a la familia y la presencia de miembros de las Fuerzas Armadas.
Entre los familiares que sobreviven a Luker se encuentran dos sobrinos, Donald Bradford Henderson y John Luker, y una sobrina, Becky Downen Lensing. La DPAA también informó que la tumba original de Luker en el National Memorial Cemetery of the Pacific será marcada con su nombre, reflejando la identificación lograda más de 80 años después del ataque.

Reconocimientos póstumos y la labor de la DPAA
Por su servicio y sacrificio, Royle Bradford Luker recibió varias condecoraciones militares póstumas: la Purple Heart, la Navy Presidential Unit Citation, la designación Gold Star Veteran, la Combat Action Ribbon, la Navy Expeditionary Medal, la Navy Good Conduct Medal, la Asiatic-Pacific Campaign Medal, la American Campaign Medal y la World War II Victory Medal.
Durante décadas, su nombre permaneció inscrito en los Courts of the Missing del National Memorial Cemetery of the Pacific.

La DPAA continúa con su misión de localizar, identificar y repatriar a militares estadounidenses desaparecidos en conflictos. El caso de Luker, cubierto por medios internacionales como Fox News, demuestra cómo los avances de la ciencia forense y la colaboración de las familias permiten cerrar heridas históricas.
“Más de 80 años después, el ADN de Royle Luker y la disposición de una familia a compartir su ADN cerraron la distancia entre la pérdida y la certeza”, señala el obituario citado por Fox News.
La identificación y el regreso de Luker a Arkansas son un ejemplo del esfuerzo sostenido por honrar la memoria de quienes murieron en servicio y brindar respuestas a sus familiares, décadas después de los hechos.
Fuente: Infobae