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Euphoria: Sam Levinson revela el sangriento final de Nate Jacobs

[Atención: esta nota revela información clave de la serie]

En los instantes finales del séptimo episodio de la tercera temporada de Euphoria, la serie lleva al espectador al límite de su resistencia. Nate Jacobs, encarnado por Jacob Elordi, soporta un suplicio que implica “tener un dedo y un dedo del pie cortados, ser enterrado vivo y luego retorcerse dentro de su ataúd con una serpiente de cascabel venenosa”.

Un reportaje de la revista Esquire revela que la intención era provocar “extremo malestar”, según explica Sam Levinson. El creador confiesa: “Sé lo que la audiencia quiere en términos de justicia o karma y, con eso en mente, siempre pienso: ‘¿Cómo puedo darles lo que quieren, pero hacerlo tan horrible y generador de ansiedad que, cuando suceda, la audiencia no esté tan segura de haberlo deseado?’”.

La publicación describe el desenlace como un cierre en el que “la audiencia no está tan segura de haber querido lo que pidió”. La escena culminante muestra a Nate forcejeando dentro del féretro mientras el reptil se desliza por su tráquea. Para las tomas se emplearon serpientes de cascabel reales y una réplica no venenosa en los primeros planos. Levinson declara con sarcasmo: “Esas son todas serpientes de cascabel reales”.

El resultado final es una imagen de Nate exhumado, con el rostro hinchado y desfigurado por el veneno, mientras Cassie grita desesperada. Esta secuencia arranca como un enfrentamiento nocturno con aires de western y se sumerge en el horror absoluto, “impulsando a Euphoria fuera del género del oeste y hacia el reino del horror puro”.

La visión narrativa de Sam Levinson

Levinson confiesa que “sabía desde el principio que Nate estaba terminado esta temporada” y que, tras todo el sufrimiento causado por el personaje, “no había duda de que tendría un mal final”. Para el creador, la conexión con el público se basa en una tensión constante: “Esa sensación de complicidad con la audiencia siempre es una nota interesante para tocar dentro de esta estructura más amplia. Terminas pensando: ‘Dios, no lo sé. ¿Debería haberlo tenido mejor? ¿Lo merecía?’”.

Levinson también aborda el juego entre expectativa y realidad: “Es como, ‘¿Querías que recibiera su merecido…? De acuerdo’”, y agrega, entre risas, que lo más cautivador es lanzar preguntas morales al público: “Esas preguntas siempre son emocionantes de plantear a la audiencia”.

La colaboración creativa con Julio C. Perez IV

El desarrollo de la temporada se realiza en estrecha alianza con Julio C. Perez IV, considerado el “arma secreta” de Levinson. Perez, identificado por su camiseta de Mastodon y su afición por el metal, explica: “Siempre me ha interesado lo que está en los márgenes de lo convencional… algo con vitalidad real, que escupe fuego, con un espíritu salvaje”.

Levinson y Perez colaboran desde hace más de ocho años. “Nos conocimos en un recorte de Assassination Nation, que fue una película que hice en 2018. Simplemente nos llevamos muy bien y trabajamos muy bien juntos”, recuerda Levinson. Perez coincide: “Sam y yo tuvimos una relación inmediata. De inmediato, era obvio que teníamos una base similar de amor por las películas”.

Temas centrales de la temporada 3

En esta tercera temporada, la serie explora la fe y la espiritualidad como ejes principales. Ashley Levinson señala: “Yo diría que es una temporada muy religiosa, lo cual parece lo más radical que podrías hacer en 2026”. Sam Levinson agrega que, al contar con una audiencia cautiva, optó por “contar una historia sobre Dios, la familia y América y la importancia de creer en algo más grande que uno mismo”. Para él, esto representa “el antídoto contra el narcisismo de las redes sociales y la tecnología”.

La narrativa también se detiene en la humanidad de los personajes, incluso de los más oscuros. Sobre Nate, Levinson recuerda que “a lo largo de esta temporada, se ensuciaron las aguas morales mostrando destellos de su humanidad”. No obstante, advierte que todo era una preparación para el sufrimiento final del personaje.

Influencias y decisiones técnicas del episodio

Para dar forma a la temporada, Levinson confiesa que revisó clásicos del western: “Empecé a jugar con la idea de cómo sería un western moderno hoy”, y menciona a directores como Sergio Leone, Howard Hawks, John Ford y Don Siegel. Se pregunta: “¿Cómo puedo inyectar algunos de esos temas e ideas en esto sobre individuos, ambición, anarquía?”. La escena final, que inicia como un “enfrentamiento nocturno” típico del western, termina “llevando a Euphoria fuera del género del oeste y hacia el reino del horror absoluto”.

Levinson remata el efecto con detalles técnicos: “Esas son todas serpientes de cascabel reales”, y al hablar de la edición de sonido, comenta sobre una escena en la que “el personaje de Colman Domingo inhala de una pipa de crack”: “Esto suena como una pipa de agua porque suena como si hubiera agua. Creo que tenemos que quitarlo. Tiene que ser solo fuego puro”. De esta forma, la fusión de géneros y el trabajo meticuloso en cada detalle logran que la tensión permanezca latente hasta el último minuto.

Fuente: Infobae

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