En unos sesenta días, el Concejo Metropolitano de Quito aprobaría una ordenanza con la que se concretaría un aumento del pasaje de transporte público de $ 0,35 a $ 0,40.
Esa es la estimación que hace un sector del transporte en la capital tras la culminación de mesas técnicas con el Municipio capitalino después de una paralización del servicio a inicios de mayo de dos horas.
El cabildo quiteño informó el viernes 22 de mayo que habrá una ordenanza que contempla una tarifa de $ 0,40 que entraría en vigencia desde el 1 de enero de 2027.
Mientras tanto, la tarifa para el ciudadano se mantendrá en $ 0,35 y el Municipio de Quito asumirá una compensación hasta el 31 de diciembre de 2026.
La ordenanza, agregó, plantea que en un año esa dependencia local asuma la administración operativa del sistema.
Existen ocho medidas para, a criterio municipal, mejorar el transporte en la ciudad, que también se plasmarán en esa normativa local.
Estos hacen referencia a:
– Implementar el Sistema Integrado de Recaudo en un plazo máximo de ocho meses una vez aprobada la ordenanza respectiva.
– Poner en funcionamiento el Sistema de Administración de Flota desde enero. Este sistema permitirá controlar, en tiempo real, la velocidad, las frecuencias y la operación de cada ruta.
– Poner en funcionamiento el Sistema de Información al Usuario desde enero. Esto le permite al ciudadano conocer las rutas, las paradas y los tiempos de llegada del bus, así como la duración del trayecto.
– Certificación obligatoria de choferes otorgada por el Municipio de Quito y procesos permanentes de capacitación a conductores.
– Refuerzo de los mecanismos de control y fiscalización a las unidades de transporte y sus conductores.
– Implementación de canales para quejas ciudadanas que estén visibles en cada unidad de transporte.
– Realizar una inspección adicional a la revisión técnica vehicular para fortalecer la seguridad de cada flota.
– Implementar cámaras de seguridad en las unidades.
Jorge Yánez, dirigente de los transportistas, indicó que los resultados de las conversaciones son los que se ha anunciado.
Indicó que hay que tener claro que un sistema eficiente requiere de la implementación progresiva de varios elementos.
A su parecer se está dando un primer paso para direccionar y trazar una hoja de ruta con acciones, de ambos lados, para crear un nuevo modelo de gestión a fin de tener un sistema de transporte público eficiente.
“Estamos contra el tiempo, hay que trabajar lo más pronto posible, porque cada día que pasa es un problema para sostener el servicio de transporte público”, opinó.
Las compensaciones que recibirán, acotó, deberían estar aprobadas junto con la ordenanza metropolitana.
Estimó que el periodo de aprobación de esa normativa sería de más o menos unos 60 días.
La idea, agregó, es que se puedan encontrar los recursos económicos para dar continuidad al servicio, empezar a utilizar las herramientas tecnológicas que ya tienen los buses, como por ejemplo GPS, y el Municipio deberá implementar su plataforma para poder transmitir los datos y poner en marcha el sistema integrado de recaudo.
Ese sector del transporte, con los recursos a entregar, compraría un hardware de un sistema electrónico de recaudo a fin de determinar la demanda que existe para llegar a un nuevo modelo de gestión, acotó.
“Nosotros no queremos llegar al círculo vicioso que siempre hemos estado que el pasaje sube y el servicio no mejora y eso es cíclico”, dijo. (I)
Fuente: El Universo