La Autoridad Palestina, junto a 17 naciones árabes y musulmanas, ha expresado su más enérgico repudio ante la decisión de las autoridades de la región somalí de Somalilandia de inaugurar una denominada ‘embajada’ en Jerusalén. Este hecho se enmarca en el establecimiento de vínculos diplomáticos con Israel y ya había sido objeto de críticas previas por parte del Gobierno de Somalia.
En un comunicado conjunto, los firmantes calificaron la medida como “una flagrante violación del Derecho Internacional y las resoluciones internacionales relevantes”. Señalaron que la apertura de esa supuesta representación diplomática en el Jerusalén ocupado atenta directamente contra el estatus legal e histórico de la ciudad. La declaración, emitida con dureza, rechaza cualquier acción unilateral que pretenda imponer una realidad ilegal o legitimar acuerdos que contravengan las normas internacionales y los mandatos de la ONU.
“Jerusalén Este es parte del territorio palestino ocupado desde 1967”, subraya el texto, reafirmando la postura de que la ciudad santa no puede ser objeto de acciones unilaterales.
Los países que rubricaron la condena son: Palestina, Arabia Saudí, Argelia, Bangladesh, Egipto, Indonesia, Jordania, Kuwait, Líbano, Mauritania, Omán, Pakistán, Qatar, Somalia, Sudán, Turquía, Yemen y Yibuti. Todos ellos manifestaron su “apoyo total” a la unidad, soberanía e integridad territorial de Somalia, rechazando tajantemente cualquier paso que vulnere estos principios.
Somalia reitera su rechazo
El Gobierno somalí ya había censurado enérgicamente la decisión de Somalilandia, territorio que declaró su independencia de forma unilateral en 1991 sin que la comunidad internacional lo reconozca. La controversia se intensificó luego de que Israel, en diciembre de 2025, se convirtiera en el primer país del orbe en reconocer la independencia de esa región, gesto que también fue condenado desde Mogadiscio.
El precedente de abrir legaciones en Jerusalén fue iniciado por Estados Unidos en 2018, durante el primer mandato de Donald Trump. Esta práctica ha sido rechazada por las autoridades palestinas y gran parte de la comunidad internacional. La Organización de las Naciones Unidas sostiene que estas acciones rompen de manera unilateral el statu quo de la ciudad, cuyo estatus final debería definirse mediante negociaciones de paz directas.
Fuente: Infobae