Conocido bajo los apodos de ‘Titi’, ‘Dinamita Montilla’ y, más recientemente, ‘el asesino de TikTok’, José Jurado Montilla vuelve a estar en el centro de la polémica judicial. Este hombre de 63 años, que ya purgó condena por acabar con la vida de cuatro personas durante la década de los ochenta, se sienta ahora ante un tribunal popular para responder por un quinto asesinato. La Fiscalía solicita para él 26 años de prisión: 25 años por un delito de asesinato en concurso con robo con violencia y uno adicional por tenencia ilícita de armas.
Los hechos que se le imputan ocurrieron el 29 de agosto de 2022 en la zona conocida como Los Ciegos, en los Montes de Málaga. La víctima, un joven de 21 años, había ido a recoger algarrobas a una parcela familiar. Según la acusación, Montilla lo habría abordado con una escopeta, mantuvieron una breve conversación, y luego siguió al muchacho hasta el lugar donde se encontraba el fruto. Aprovechando que la víctima estaba sola, y con la clara intención de robarle, le disparó sin piedad en múltiples ocasiones.
El primer proyectil impactó en el cuello del joven. Cuando este cayó al suelo, el procesado habría vuelto a dispararle, esta vez en la cabeza, causándole una herida mortal. Acto seguido, según el relato fiscal, le dio la vuelta al cadáver, registró su mochila y se apoderó de objetos de valor que no superaban los 200 euros.

A pesar de que el crimen se cometió en 2022, Montilla no fue detenido hasta mayo de 2024 en Badajoz. La clave del esclarecimiento estuvo en la labor científica de la Policía. Los investigadores hallaron vestigios biológicos en la cremallera de la mochila de la víctima, lo que permitió obtener un perfil genético. Inicialmente, este perfil no coincidió directamente con el acusado, sino con un familiar suyo que figuraba en las bases de datos. A partir de ahí, la policía pudo orientar la investigación. Además, los agentes utilizaron los propios vídeos que Montilla publicaba en TikTok para localizarlo y finalmente capturarlo.
Un historial macabro: cuatro muertes en los años 80
Este no es el primer enfrentamiento de Montilla con la Justicia. De hecho, ya fue condenado a más de 120 años de prisión por cuatro homicidios cometidos en la provincia de Málaga entre 1985 y 1987. Salió en libertad definitiva en diciembre de 2013, tras aplicarse el límite máximo de cumplimiento efectivo de 30 años por acumulación de penas.
Las víctimas de aquella primera oleada criminal fueron:
- Francisco González, de 57 años, vecino de Puerta de la Torre, a quien mató de un disparo de escopeta cuando paseaba por su cortijo.
- Dos turistas, uno de nacionalidad inglesa y otro alemana, que se encontraban acampando. Sus cuerpos presentaban disparos y heridas de arma blanca.
- Antonio Paniagua, de 46 años y exchofer del conocido artista Juanito Valderrama. Su cadáver fue hallado semicarbonizado en una casa de campo en el puerto de Los Randos, en Campanillas.
Además, podría existir una sexta víctima. Montilla también es investigado por la desaparición y muerte de Ester Estepa, una mujer sevillana que desapareció en agosto de 2023 y cuyo cuerpo fue encontrado en Gandía. Según la familia de la mujer, Montilla habría sido la última persona que la vio con vida, y le señalan directamente como responsable.
¿Por qué le llaman ‘el asesino de TikTok’?
El famoso apodo de ‘el asesino de TikTok’ nace de su intensa actividad en redes sociales. Mantenía la cuenta ‘DinamitaJuradoMontilla’, donde llegó a reunir cerca de 4.000 seguidores y acumuló más de 1.600 ‘me gusta’ antes de que la cuenta fuera eliminada. En sus publicaciones, solía compartir recorridos por la península, añadir fragmentos musicales de Julio Iglesias o Boney M, hacer reseñas de lugares, narrar aspectos de su vida y hasta explicar los motivos que lo llevaron a prisión.
La notoriedad del sobrenombre se disparó tras el lanzamiento en Netflix de un documental de true crime titulado ‘El asesino de TikTok’. La producción relata el caso de Ester Estepa y pone de relieve el papel crucial de las pistas digitales que Montilla dejó en su cuenta.

El documental reconstruye las últimas horas de Estepa y detalla cómo los mensajes, vídeos e imágenes publicados por Montilla fueron vitales para que la familia y su entorno pudieran trazar los movimientos de la víctima ante la falta de respuestas oficiales, convirtiendo esa huella digital en una fuente esencial para esclarecer lo sucedido.
Fuente: Infobae