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El error en tu refrigerador que eleva 30% tu factura de luz

En casi todos los hogares ecuatorianos, el refrigerador es un electrodoméstico que trabaja sin descanso. Precisamente por su funcionamiento continuo, se posiciona como el equipo que más energía consume dentro de la vivienda.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios de España (OCU), el refrigerador representa, por sí solo, el 31% del consumo eléctrico total de una casa. Sin embargo, existe un descuido común que puede hacer que ese gasto se dispare aún más, y muchas personas lo pasan por alto durante años.

Entre los errores que más incrementan el consumo, la acumulación de escarcha sobresale como un descuido frecuente. De acuerdo con la OCU, apenas tres milímetros de hielo en las paredes del congelador pueden aumentar el consumo energético en un 30%.

¿Por qué la escarcha dispara el gasto energético?

La acumulación de hielo obliga al motor a trabajar más y eleva el consumo hasta un 30%. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proceso de enfriamiento se ve afectado por la formación de hielo. Cuando se acumulan solo tres milímetros de escarcha, el motor del refrigerador debe esforzarse mucho más para mantener la temperatura adecuada. Este esfuerzo extra se traduce directamente en un aumento del consumo eléctrico.

Si la escarcha se acumula rápidamente después de limpiar el congelador, suele ser una señal de que la puerta ya no cierra de forma hermética. Un sello en mal estado permite la entrada de aire caliente, lo que obliga al sistema de refrigeración a funcionar sin pausa.

Ubicación clave para reducir el consumo

Colocar el refrigerador cerca de una fuente de calor —como una cocina, un horno o una ventana donde le dé el sol— provoca un mayor gasto de energía. Los especialistas recomiendan instalar el electrodoméstico lejos de radiadores y zonas soleadas para no forzar el sistema de enfriamiento.

La ubicación incorrecta del aparato puede aumentar la demanda de energía en el hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, el aparato necesita espacio para que el aire circule a su alrededor. Si se coloca pegado a la pared, se dificulta el intercambio de calor, lo que incrementa el consumo. La OCU sugiere dejar varios centímetros libres tanto en la parte trasera como en los laterales del refrigerador para mejorar su eficiencia.

La temperatura ideal para ahorrar

Muchas personas ajustan el termostato a valores muy bajos, creyendo que así conservarán mejor los alimentos. Sin embargo, la OCU advierte que 5°C en el frigorífico y -17°C en el congelador son suficientes para la mayoría de los productos.

Ajustar el termostato por debajo de lo sugerido incrementa el gasto sin mejorar la conservación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Configurar el refrigerador por debajo de estas temperaturas solo genera un mayor gasto de electricidad, sin aportar beneficios reales. Mantener el equipo en el rango sugerido permite conservar los alimentos correctamente y optimizar el consumo.

¿Abrir la puerta con frecuencia afecta la factura?

Cada vez que se abre la puerta del refrigerador, la temperatura interna sube. Cada acceso al interior obliga al sistema a enfriar de nuevo el compartimento, lo que exige un esfuerzo adicional del motor y, por tanto, más energía. Si además se mantiene la puerta abierta por periodos largos, el efecto es aún peor. Los expertos aconsejan limitar el tiempo de apertura y planificar la entrada para buscar todo lo necesario de una sola vez.

Mantenimiento y orden: dos aliados del ahorro

El mantenimiento es clave para cuidar el aparato. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El polvo que se acumula detrás del refrigerador reduce su capacidad para intercambiar calor. La OCU recomienda pasar la aspiradora periódicamente por la parte trasera del aparato, lo que ayuda a mantener su eficiencia.

La forma en que se organizan los alimentos también influye en el consumo. Es importante aprovechar el espacio sin comprimir los productos, para que el aire frío circule sin obstáculos. Usar correctamente los compartimentos —por ejemplo, los cajones de 0°C para carnes y pescados— y evitar meter alimentos calientes son prácticas que reducen la demanda energética del electrodoméstico.

Fuente: Infobae

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