El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) dio a conocer que, hasta el 23 de mayo, sus efectivos habían logrado desviar un total de 100 buques comerciales en el marco del bloqueo marítimo impuesto a los puertos iraníes. Sin embargo, un recálculo de las cifras divulgadas inicialmente precisa que, desde el inicio de las operaciones, se han desviado 67 embarcaciones y se han inmovilizado otras cuatro.
Las maniobras en el mar Arábigo arrancaron el pasado 13 de abril y afectan a toda nave que intente ingresar o salir de los puertos de Irán, en aplicación de una proclamación firmada por el presidente Donald Trump. En estas seis semanas, más de 15.000 militares estadounidenses han participado en la operación, permitiendo además el paso de 26 buques con ayuda humanitaria.
El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, declaró:
“Nuestros militares están realizando una labor extraordinaria. Han sido sumamente eficaces al ejecutar la misión con precisión y profesionalismo, impidiendo el comercio de entrada y salida de los puertos iraníes, lo que ha asfixiado económicamente a Irán”.
Para respaldar la misión, se han desplegado más de 200 aeronaves y buques de guerra, entre los que figuran el Grupo de Ataque del portaaviones Abraham Lincoln, el Grupo de Ataque del portaaviones George HW Bush, el Grupo Anfibio de Preparación Trípoli/31.ª Unidad Expedicionaria de Marines y varios destructores de misiles guiados. El bloqueo se aplica a embarcaciones de todas las nacionalidades que transiten hacia o desde los puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán.

Por su parte, el régimen iraní no ha informado oficialmente sobre las autorizaciones concedidas para el paso de decenas de barcos por el estrecho de Ormuz, siempre que cumplan con la nueva normativa impuesta por Teherán. Dicha regulación exige el pago de un “peaje” a través de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), una entidad creada por Irán para gestionar, de forma ilegal según Washington, el tránsito en la zona.
La PGSA estableció una “zona de supervisión” para controlar la navegación, apenas unos días después de implementar el cobro de peajes. Según la autoridad, el área delimitada comprende “la línea que conecta Kuh e Mubarak, en Irán, con el sur de Fuyaira, en Emiratos Árabes Unidos”, en la entrada oriental de Ormuz, hasta “la línea que conecta el extremo de la isla de Qeshm en Irán y Um al Quwain en Emiratos Árabes Unidos, al oeste del estrecho”. La PGSA advirtió que “el tráfico en esta zona que desee atravesar el estrecho de Ormuz requiere la coordinación y autorización de la PGSA”.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció la creación de la PGSA y precisó que la entidad proporcionará “actualizaciones en tiempo real” sobre las operaciones en el estrecho. En uno de sus primeros comunicados, la autoridad subrayó que la navegación en Ormuz “está sujeta a una coordinación completa” y lanzó una advertencia: “El paso sin permiso será considerado ilegal”.

No obstante, el sábado, el presidente Donald Trump aseguró que Washington y Teherán se encuentran “debatiendo” los detalles finales de un acuerdo que será anunciado en breve, el cual contempla la reapertura del estratégico estrecho para el comercio mundial de petróleo. El mandatario declaró:
“Se ha negociado un acuerdo, pendiente de su finalización, entre los Estados Unidos de América, la República Islámica de Irán y los demás países mencionados. Por otra parte, mantuve una conversación telefónica con el Primer Ministro israelí, Bibi Netanyahu, la cual también transcurrió muy bien. Actualmente se están discutiendo los aspectos y detalles finales del Acuerdo, que se anunciarán próximamente. Además de muchos otros elementos del Acuerdo, se abrirá el Estrecho de Ormuz. ¡Gracias por su atención a este asunto!”
Fuente: Infobae