El principal negociador del régimen iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una severa advertencia este sábado: si el presidente estadounidense Donald Trump reanuda las hostilidades, la respuesta será «devastadora«. Según Ghalibaf, Teherán aprovechó el alto el fuego para reconstruir sus fuerzas armadas.
En un mensaje difundido a través de redes sociales, Ghalibaf afirmó: «Nuestras fuerzas armadas se han reconstruido durante el período de alto el fuego de tal manera que si Trump comete otra insensatez y reinicia la guerra, sin duda será más devastador y amargo para Estados Unidos que el primer día del conflicto».
Estas declaraciones se produjeron luego de que Ghalibaf sostuviera una reunión en Teherán con el jefe del ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir, figura clave en los esfuerzos diplomáticos internacionales para alcanzar una solución negociada.
La advertencia llega después de que se revelara que Irán ya reinició parte de su producción de drones durante el alto el fuego de seis semanas, que comenzó a principios de abril. Este hecho indica que el país está reconstruyendo rápidamente capacidades militares que habían sido degradadas por los ataques de Estados Unidos e Israel, según fuentes con acceso a evaluaciones de inteligencia estadounidense.
De acuerdo con cuatro fuentes que hablaron con CNN, la inteligencia de ese país señala que el ejército iraní se está reconstituyendo a un ritmo mucho más acelerado de lo que se estimó inicialmente.

La rápida reconstrucción de capacidades militares —que incluye la reposición de sitios de misiles, lanzadores y la capacidad de producción de sistemas de armas destruidos durante el conflicto— implica que Irán sigue representando una amenaza para los aliados regionales si Trump retoma la campaña de bombardeos, según las mismas fuentes. Esto también pone en duda los argumentos sobre el verdadero daño que los ataques infligieron a largo plazo al poderío militar iraní.
Aunque el tiempo necesario para reanudar la producción varía según el tipo de componente, algunas estimaciones de inteligencia estadounidense indican que Irán podría reconstituir por completo su capacidad de ataque con drones en apenas seis meses, según un funcionario estadounidense que también habló con CNN.
«Los iraníes han superado todos los plazos que la Inteligencia había establecido para la reconstitución», declaró dicho funcionario.
Los ataques con drones generan especial inquietud entre los aliados regionales. Si se reanudan las hostilidades, Irán podría compensar su capacidad de producción de misiles —que está significativamente degradada— con un mayor número de lanzamientos de drones contra Israel y los países del Golfo, que están al alcance de ambos sistemas de armas.
Trump ha amenazado en repetidas ocasiones con retomar las operaciones militares contra Irán si ambos países no logran un acuerdo para poner fin a la guerra. El martes pasado, afirmó públicamente que estuvo a una hora de reanudar los bombardeos, lo que convierte estas capacidades militares en un factor con posibilidades reales de activarse.

Irán ha logrado reconstruirse más rápido de lo previsto por una combinación de factores: el apoyo que recibe de Rusia y China, y el hecho de que Estados Unidos e Israel no causaron tanto daño como esperaban, según una de las fuentes. China, por ejemplo, continuó proveyendo a Irán de componentes utilizables para fabricar misiles durante el conflicto, aunque ese flujo probablemente se redujo por el bloqueo estadounidense en curso, según dos fuentes familiarizadas con las evaluaciones de inteligencia.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró la semana pasada a CBS que China entrega a Irán «componentes para la fabricación de misiles», aunque no ofreció más detalles. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, negó la acusación en una conferencia de prensa y la calificó de «carente de fundamento».
Irán mantiene además capacidad de misiles balísticos, de ataque con drones y de defensa antiaérea pese al daño causado por los ataques, según evaluaciones recientes de inteligencia estadounidense. Esto significa que la rápida reconstrucción de la capacidad productiva militar no parte de cero.
Un portavoz del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) declinó hacer comentarios, argumentando que el mando no discute asuntos de inteligencia.
Por su parte, el vocero principal del Pentágono, Sean Parnell, señaló en un comunicado que «el ejército de Estados Unidos es el más poderoso del mundo y cuenta con todo lo necesario para actuar en el momento y lugar que el presidente decida«.
«Hemos ejecutado múltiples operaciones exitosas en todos los comandos de combate, al tiempo que garantizamos que las Fuerzas Armadas poseen un arsenal profundo de capacidades para proteger a nuestro pueblo y nuestros intereses», agregó Parnell.
Fuente: Infobae