Starbucks canceló esta semana un programa interno de inteligencia artificial (IA) que automatizaba el conteo de inventario, utilizado por sus empleados en tiendas de Norteamérica. La decisión se tomó nueve meses después de que la herramienta se desplegara en toda la región, según información proporcionada por la agencia Reuters y difundida también por la cadena CNBC.
La compañía comunicó el cambio a través de un boletín interno fechado el lunes, documento que fue revisado por la agencia y verificado con dos empleados que tenían conocimiento directo de la determinación.
El memorando ordenó retirar la herramienta y regresar al procedimiento habitual para registrar los insumos. “A partir de hoy, se retirará Automated Counting”, indicó el boletín interno. Con respecto al conteo de inventario, el documento señaló que los componentes de bebidas y la leche pasarían a contabilizarse como otras categorías “en cada cafetería o local”.
El programa se enfocaba en leche y componentes de bebidas, una categoría de alta rotación que incide directamente en la disponibilidad del menú.
Starbucks confirmó la cancelación mediante una declaración institucional enviada el jueves a Reuters. La empresa explicó que la decisión respondió a la necesidad de “estandarizar la forma en que se cuenta el inventario en todas las cafeterías, mientras seguimos enfocados en la consistencia y la ejecución a escala”.
En esa misma respuesta, la cadena sostuvo que trabaja para avanzar hacia reabastecimientos diarios más frecuentes y que mantiene mejoras adicionales en su cadena de suministro.
Qué cambió en las tiendas: del conteo automatizado al método estándar

Según el boletín interno revisado por Reuters, la medida reconfiguró un proceso operativo básico: cómo se calcula el inventario para anticipar faltantes y ordenar reposiciones.
Con el retiro de la aplicación, Starbucks ordenó que la leche y los componentes de bebidas vuelvan a contabilizarse con el mismo método que ya se utiliza para otras categorías de inventario en cada local. El cambio apuntó a estandarizar prácticas en toda la red de cafeterías, con un criterio explícito de consistencia y ejecución a gran escala, en palabras de la compañía.
La decisión también implicó el cierre de una rutina que buscaba ahorrar tiempo en una tarea repetitiva. El sistema automatizado intentó reemplazar parte del recuento manual, pero su desempeño quedó bajo discusión debido a fallas reportadas durante el uso diario.
En una operación con picos de demanda y ventanas acotadas para tareas internas, la precisión del inventario define si un producto del menú se ofrece o se retira temporalmente por falta de insumos.
Fallas reportadas: errores de conteo, etiquetas incorrectas y omisiones

El retiro del programa se produjo después de que se documentaran fallas recurrentes. En febrero, Reuters informó que la herramienta contaba mal y etiquetaba de manera incorrecta productos en tienda: confundía tipos de leche similares y, en algunos casos, omitía artículos por completo.
La aplicación estaba diseñada para mejorar la visibilidad de faltantes en los locales, pero esos errores alteraban la lectura del stock disponible y obligaban a revisiones adicionales.
Parte de las limitaciones quedó reflejada en material difundido durante el despliegue. Un video subido por Starbucks mostró al sistema fallando al reconocer una botella de sirope de menta en el estante, mientras que sí contabilizaba botellas adyacentes, de acuerdo con el reporte de la agencia.
En la práctica, ese tipo de fallas reduce el valor de una automatización que necesita consistencia en la identificación de productos con envases parecidos y ubicados en estantes con variaciones de orden.
La discusión sobre el desempeño no impidió que la compañía defendiera el programa meses atrás. En febrero, Starbucks dijo a Reuters que la adopción de la herramienta había mejorado la disponibilidad de productos en las tiendas.
Ese indicador resulta sensible en el nivel de cada cafetería, porque un faltante no solo impacta en la experiencia del cliente, sino que también puede traducirse en ventas perdidas cuando un artículo ofrecido en el menú no está disponible.
El contexto de Niccol y la presión por disponibilidad en el menú

La herramienta formó parte de los esfuerzos del director ejecutivo Brian Niccol por corregir faltantes persistentes. En la cobertura citada por Reuters, Niccol atribuyó esas carencias a un impacto negativo sobre las ventas.
Con ese diagnóstico, la disponibilidad de productos en el punto de venta se convirtió en una métrica de seguimiento del desempeño operativo y de la reestructuración corporativa.
En ese marco, el conteo automatizado intentó atacar un eslabón específico: registrar con precisión insumos de bebidas para anticipar quiebres de stock y ordenar reposiciones.
El cierre del programa no cambia el objetivo declarado —mejorar la disponibilidad—, pero sí el método: Starbucks encuadró la cancelación como una decisión para estandarizar el conteo de inventario y concentrarse en consistencia y ejecución a escala.
La compañía también vinculó el giro a cambios en reposición y abastecimiento. En la declaración enviada el jueves a Reuters, Starbucks sostuvo que continúa con mejoras en su cadena de suministro.
Qué queda confirmado y qué no surge de la documentación
El hecho central —la cancelación del programa y el regreso al método estándar para leche y componentes de bebidas— quedó respaldado por Reuters con un boletín interno fechado el lunes, verificado con dos empleados, y una declaración institucional enviada el jueves por Starbucks.
Como antecedente, la agencia citó en febrero fallas de conteo y clasificación.
Lo que no surge de la documentación citada es un detalle adicional clave para lectores fuera de Estados Unidos: si el cambio se aplicó o se aplicará en mercados fuera de Norteamérica.
Con ese marco, Starbucks retiró “Automated Counting” y devolvió el recuento de leche y componentes de bebidas al esquema general de inventario, mientras sostiene la meta de aumentar la disponibilidad de productos en el punto de venta.
Fuente: Infobae