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Seth Rogen arremete contra guionistas que usan IA: ‘No están escribiendo’

En el marco del Festival de Cine de Cannes, el reconocido actor y productor Seth Rogen lanzó duras críticas contra el uso de la inteligencia artificial en la redacción de guiones. Para Rogen, quienes recurren a estas herramientas tecnológicas “deberían dedicarse a otra cosa”, subrayando que el compromiso humano y la autenticidad son pilares irremplazables en el arte cinematográfico. Sus declaraciones se dan en un momento en que la tecnología avanza rápidamente sobre los procesos creativos de la industria.

El escepticismo de los creadores ante la inteligencia artificial

Durante su intervención en Cannes, Rogen dejó claro que apoyarse en sistemas automáticos revela una falta de verdadera dedicación al oficio de escribir. Afirmó con contundencia:

“Un guionista que utiliza la tecnología para facilitar el proceso no está escribiendo”.

El actor explicó que la esencia del trabajo creativo reside en el descubrimiento y el esfuerzo personal. Además, confesó su desconcierto ante el verdadero propósito de la inteligencia artificial en el rubro, señalando: “No entiendo qué se supone que hace”.

El Festival de Cannes se convierte en escenario de debate sobre inteligencia artificial y el compromiso personal en el proceso creativo (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

El guionista recalcó que la escritura es un proceso activo y reflexivo, y rechazó de plano la idea de delegar esa tarea a una máquina. Con un tono crítico, añadió: “Cada vez que veo un video en Instagram que dice algo así como ‘Hollywood está hecho polvo’, lo que sigue es la mayor estupidez que he visto en mi vida”, dejando en claro su firme postura frente a los discursos alarmistas sobre el futuro del cine.

Experiencias personales y límites tecnológicos

En la misma conversación intervino Lauren Miller, guionista y esposa de Rogen. Ella destacó que la inteligencia artificial “solo funciona con la información que se le proporciona” y puso en duda la posibilidad de transferir vivencias humanas a un algoritmo. Miller reflexionó:

“No sé cómo se podría introducir toda la información que nosotros hemos vivido”.

De esta forma, resaltó el valor único de la experiencia personal dentro del proceso creativo.

Las figuras presentes en Cannes consideran que el cine auténtico surge del toque humano, no de herramientas automáticas como la inteligencia artificial (REUTERS/Mike Blake)

La autora canadiense y profesora de escritura creativa, Sarah Leavitt, respaldó los argumentos de Miller y Rogen. Desde su perspectiva, “una de las cosas que la inteligencia artificial no puede hacer es pasar por el proceso creativo. No se trata solo de crear un producto terminado, sino de descubrirlo durante el trayecto”. Leavitt recordó que la creación artística implica aprendizaje y colaboración, elementos que considera imposibles de replicar mediante algoritmos. Además, subrayó que la IA, por más avanzada que sea, carece de la capacidad de empatizar y de interpretar emociones genuinas, aspectos fundamentales en toda manifestación artística.

Posturas firmes contra la automatización en el arte

La discusión en la industria audiovisual se centra en preservar la originalidad, la empatía y la experiencia humana frente al auge de la inteligencia artificial (REUTERS/Aude Guerrucci)

Rogen y quienes comparten su visión sostienen que la inteligencia artificial, lejos de enriquecer el trabajo creativo, amenaza con diluir la autenticidad y el valor de la experiencia humana. El debate sobre la legitimidad de la IA en la industria audiovisual fue un tema central en el encuentro, donde los participantes defendieron la necesidad de preservar el proceso creativo como un espacio de dedicación y descubrimiento personal.

La referencia a la película Tangles, presentada en Cannes, sirvió como contexto para reafirmar la postura de los creadores: el cine y el arte encuentran su sentido pleno cuando reflejan la impronta y la sensibilidad de quienes los producen, algo que, según el panel, la inteligencia artificial no puede reemplazar. El festival evidenció que, a pesar de las promesas tecnológicas, la comunidad artística valora cada vez más la preservación del toque humano y la relación directa entre autor y obra.

El debate sobre el uso de inteligencia artificial en la escritura y otras áreas creativas continúa creciendo, pero para figuras como Rogen, la originalidad, el compromiso y la experiencia personal siguen siendo elementos irrenunciables en la construcción de historias con verdadero valor y profundidad. La conversación en Cannes reflejó un consenso claro: la tecnología puede ser una herramienta útil, pero nunca el motor principal de la creación artística auténtica.

Fuente: Infobae

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