A nueve años del trágico suceso en el Manchester Arena, la urbe británica conmemora a las 22 personas fallecidas tras la explosión provocada por Salman Abedi. El terrorista detonó su carga en el vestíbulo del recinto justo al finalizar el espectáculo de la estrella pop estadounidense Ariana Grande.
El ataque ocurrió exactamente a las 22:31 del 22 de mayo de 2017. Además de los muertos, dejó un saldo de más de 100 heridos, entre los cuales 12 eran menores de 16 años. Esta acción se convirtió en el episodio terrorista más letal en Reino Unido desde los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres.
El explosivo fue escondido dentro de una mochila y activado en la zona de acceso del inmueble, justo cuando una multitud comenzaba a retirarse del estadio.
Entre las víctimas mortales había niños y padres que aguardaban a sus hijos a la salida. La víctima de menor edad, Saffie Rose Roussos, apenas contaba con 8 años. También perdió la vida Georgina Callander, de 18 años.
Testimonios de sobrevivientes, divulgados por BBC, mostraron la magnitud del pánico. Sharon Hartley, madre de una adolescente que estaba en el lugar, relató: “Pude oír el auténtico terror en su voz”. Otra testigo identificada como Rachel describió una estampida donde “la gente caía y quedaba aplastada en el suelo”.
El perfil del atacante y las fallas de inteligencia
Abedi, de 22 años y nacido en Manchester en una familia de ascendencia libia, construyó el artefacto casero influenciado por la ideología del Estado Islámico. Las autoridades británicas determinaron que se trató de un ataque suicida, aunque la pesquisa reveló que no actuó en solitario.

Su hermano menor, Hashem Abedi, recibió en 2020 una condena de 55 años de prisión en Reino Unido por su implicación en la planificación. Otro hermano, Ismael, también fue arrestado, y otras ocho personas fueron detenidas en operativos en Manchester y Libia, según reportó BBC.
Una indagación independiente dirigida por el juez John Saunders identificó deficiencias en el sistema de inteligencia. La conclusión fue que el Servicio de Inteligencia Secreto (MI5) no reaccionó con la rapidez necesaria, a pesar de contar con indicios de alerta en los días anteriores.
“Se perdió la posibilidad real de prevenir este atentado”, declaró Saunders en afirmaciones recogidas por BBC Mundo.
El director del MI5, Ken McCallum, aceptó públicamente la responsabilidad y realizó una autocrítica por no haber aprovechado esa oportunidad. El juez Jeremy Baker, por su parte, calificó los hechos como “delitos atroces, mortíferos en su intención y con espantosas consecuencias”.

Reacciones sociales y políticas tras la tragedia
La respuesta de la sociedad fue inmediata. Ariana Grande, que en ese entonces tenía 23 años, escribió en redes sociales: “Destrozada. Desde el fondo de mi corazón, lo siento mucho. No tengo palabras”.
La artista suspendió su gira Dangerous Woman y regresó a Estados Unidos visiblemente afectada. En las calles de Manchester, miles de personas participaron en vigilias con pancartas y flores para rendir homenaje a las víctimas.
La entonces primera ministra británica, Theresa May, definió el ataque como un “acto cobarde” y elevó el nivel de alerta terrorista de “severo” a “crítico”. Esto implicó el despliegue de personal militar armado para reforzar la seguridad en sitios públicos, de acuerdo con informaciones de BBC Mundo y DW.

La campaña electoral en Reino Unido quedó temporalmente suspendida. Los servicios de emergencia y los voluntarios recibieron el reconocimiento de las autoridades y la comunidad por su pronta acción, mientras algunos sobrevivientes manifestaron temor persistente a eventos multitudinarios, según DW.
El concierto One Love Manchester y la huella de solidaridad
El 4 de junio de 2017, menos de dos semanas después del ataque, Grande lideró el evento benéfico One Love Manchester en el estadio Old Trafford.
El espectáculo reunió a artistas como Coldplay, Miley Cyrus, Justin Bieber, Katy Perry y Liam Gallagher. Ante unas 50.000 personas presentes, y con una audiencia adicional de más de 10 millones a través de televisión e internet, según medios locales. Se recaudaron 10,3 millones de libras esterlinas (aproximadamente 13.850.000 USD), que se destinaron a fondos de emergencia de Manchester y Londres.

Uno de los instantes más conmovedores ocurrió cuando Grande interpretó Somewhere Over the Rainbow y compartió el escenario con sobrevivientes.
El evento fue percibido como un símbolo de esperanza y unión frente a la adversidad. El legado de este atentado incluyó cambios permanentes en los protocolos de seguridad y en la colaboración ciudadana durante eventos públicos. El apoyo de los artistas y la atención mundial consolidaron a Manchester como un ejemplo de fortaleza comunitaria, según destacó DW.
Cada 22 de mayo, Manchester y el resto del mundo honran a las víctimas con dos minutos de silencio y actos conmemorativos en el Glade of Light, el monumento permanente situado junto a la Catedral de la ciudad, donde un banco de mármol lleva grabados los nombres de las 22 personas que perdieron la vida aquella noche.
Fuente: Infobae