En una decisión unánime, el Tribunal Supremo de Brasil ha determinado la imputación formal de tres integrantes de la Policía del estado de Río de Janeiro. Se les acusa de haber obstruido deliberadamente las pesquisas relacionadas con el asesinato de la concejala Marielle Franco y su conductor Anderson Gomes, ocurrido en 2018.
Los magistrados señalaron a Rivaldo Barbosa, Giniton Lages y Marco Antonio de Barrios por presuntos delitos de asociación criminal armada y obstrucción a la justicia. Así lo informó el propio tribunal, según el portal brasileño UOL.
El juez instructor del caso, Alexandre de Moraes, enfatizó que la denuncia presentada por la Fiscalía contiene “indicios suficientes” de que los policías se sumaron al plan de los hermanos Domingos y Chiquinho Brazo, ya condenados como autores intelectuales del crimen. El pacto, según el magistrado, incluía el compromiso de “asegurarles impunidad”.
Moraes calificó como “especialmente grave” el caso de Barbosa, quien en el momento del asesinato se desempeñaba como director del Departamento de Homicidios de la Policía Civil de Río de Janeiro. Se presume que se habría sumado al plan bajo la promesa de “obstruir las investigaciones”.
El crimen contra Franco, una reconocida activista defensora de los derechos de las minorías, ocurrió en marzo de 2018 en el centro de Río de Janeiro. En el ataque también perdió la vida Anderson Gomes, quien conducía el vehículo en el que viajaban.
Los autores materiales confesos, los expolicías Ronnie Lessa y Élcio de Queiroz, fueron arrestados un año después del atentado y, en 2024, recibieron largas penas de prisión.
En el proceso han sido determinantes las declaraciones de Lessa. Según la acusación, los hermanos Brazo contrataron a Lessa y Queiroz para acabar con la vida de Franco debido a las denuncias que la concejala había hecho sobre los intereses inmobiliarios de los Brazo en zonas de Río controladas por grupos armados.
Fuente: Infobae