El secreto milenario: así resistió la pirámide de Keops los terremotos durante 4600 años

Una investigación internacional ha logrado descifrar, por primera vez, las razones detrás de la extraordinaria resistencia sísmica de la pirámide de Keops, la estructura más imponente y antigua del complejo de Giza, en Egipto.

Este coloso, erigido hace aproximadamente 4600 años, ha logrado soportar terremotos de gran magnitud como los registrados en 1847 (de 6,8 grados) y en 1992 (de 5,8 grados), sin que su cuerpo principal sufriera daños significativos. Los hallazgos fueron publicados en la prestigiosa revista Scientific Reports.

El motivo de esta increíble durabilidad a lo largo de milenios, sin colapsos mayores, radica en varios factores combinados. Entre ellos destacan: un diseño masivo y simétrico, su construcción sobre una base de caliza sólida, la existencia de cámaras de descarga sobre la Cámara del Rey, y una notable diferencia entre la frecuencia natural de vibración de la estructura (entre 2,0 y 2,6 Hz) y la del suelo que la rodea (0,6 Hz).

Esa diferencia evitó que los movimientos sísmicos se amplificaran de forma peligrosa, preservando así la integridad del monumento a lo largo de los siglos.

El papel clave de la frecuencia natural y la resonancia

Las pruebas revelaron que la mayoría del edificio de Keops presentó una frecuencia natural promedio de 2,3 Hz, amortiguando las oscilaciones del terreno (Europa Press)

De acuerdo con el artículo en Scientific Reports, el análisis realizado con técnicas no invasivas determinó que la mayor parte del edificio presenta una frecuencia natural promedio de 2,3 Hz, mientras que el terreno circundante vibra a 0,6 Hz.

Esta separación actuó como un mecanismo que frena la resonancia estructural, impidiendo que la pirámide se sincronizara con las oscilaciones del suelo durante un sismo.

Los investigadores señalaron que “la diferencia en estas frecuencias ayuda a proteger la Gran Pirámide durante los periodos de actividad sísmica, ya que limita las interacciones entre la estructura y el suelo que podrían amplificar los temblores”.

El resultado fue una estructura que mantuvo su estabilidad y logró distribuir de manera homogénea las tensiones internas generadas por los movimientos telúricos.

Masa, geometría y rigidez: el diseño que todo lo soporta

Investigadores del Instituto Nacional de Investigación de Astronomía y Geofísica (NRIAG) de Egipto y otros especialistas resaltaron que la pirámide se levanta sobre una base cuadrada de 230 metros por lado y alcanzó una altura original de 146 metros. Esta configuración le otorga un centro de gravedad bajo y una distribución simétrica de su masa estructural.

Esa geometría, sumada al estrechamiento progresivo hacia la cima y la ausencia de esquinas entrantes, le proporciona una rigidez y estabilidad excepcionales frente a los movimientos sísmicos.

El estudio detalla que la mayor parte de la masa se concentra cerca del suelo y disminuye gradualmente hacia el vértice. Este diseño reduce el riesgo de vuelcos y refuerza la resistencia ante las fuerzas horizontales propias de los terremotos.

El diseño masivo y simétrico de la Gran Pirámide de Giza, junto a su base de caliza sólida, resultó clave para su estabilidad ante terremotos.
(PExels)

El ingenio oculto: las cámaras internas sobre la Cámara del Rey

Uno de los aportes más importantes de la investigación fue descubrir la función de las cámaras de descarga que se ubican sobre la Cámara del Rey. A partir de mediciones efectuadas en 37 puntos de la estructura, el equipo comprobó que, pese a estar situadas a la mayor altura analizada, estas cámaras lograron reducir la amplificación sísmica a un factor de tres, mientras que en la propia Cámara del Rey la amplificación llegó a cuatro.

El diseño de estas cámaras contribuye a disipar la energía sísmica y proteger el núcleo del monumento. El investigador Mohamed ElGabry indicó que “el excelente comportamiento sísmico parece ser un efecto colateral muy positivo de su extraordinaria intuición ingenieril”.

La base rocosa: un cimiento inamovible

Los análisis también subrayaron que la pirámide se asienta sobre un lecho de caliza firme, una condición que reduce la transmisión de vibraciones desde el terreno hacia la estructura y favorece una distribución uniforme de las cargas. Según Scientific Reports, el índice de vulnerabilidad sísmica calculado para el entorno directo de la pirámide fue de 8,2, un valor considerado bajo según las clasificaciones físicas habituales.

ElGabry sostuvo que “la cimentación sólida se identifica como uno de los factores más importantes para la resistencia sísmica, ya que minimiza la amplificación del suelo y los asentamientos diferenciales”.

Los científicos coincidieron en que, mientras la base se mantenga íntegra, la estructura podría seguir resistiendo futuros terremotos sin sufrir daños principales.

Fuente: Infobae

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