La irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha comprimido los plazos en prácticamente todos los sectores. En el mundo financiero argentino, más allá de la competencia con las fintech y el proceso de digitalización, las entidades bancarias han puesto en marcha planes concretos para afrontar este desafío. No se trata de ideas lejanas, sino de iniciativas de corto plazo, muchas de las cuales ya están operativas.
Entre los proyectos destacan aplicaciones bancarias “a medida”, cuyo diseño se adapta a cada usuario: si un cliente casi nunca usa tarjetas, ¿por qué deberían aparecer destacadas al abrir la aplicación? También se contempla la atención al cliente mediante agentes de IA capaces no solo de brindar información, sino de negociar y tomar decisiones, ya sea para ofrecer un producto o para gestionar el cobro de una deuda.
Asimismo, el área de recursos humanos experimenta cambios significativos: algunos roles desaparecen mientras surgen otros nuevos, combinando el dominio de herramientas tecnológicas con el perfil comercial. Hoy en día, estar capacitado en IA es tan fundamental para quien busca hacer carrera en las finanzas como lo es saber inglés.

El empleo de la IA en la banca se ha vuelto inevitable, un tema que fue analizado por los principales ejecutivos del sector durante AI in Finance – AIFI 2026, un foro centrado en la integración de la inteligencia artificial en el sistema financiero, realizado en el Hotel Hilton de Puerto Madero.
Juan Parma, CEO de Banco Macro, afirmó: “Estamos en un proceso de adopción estructural de las herramientas de IA y entrando en la etapa del escalamiento. Todavía, el 85% de las operaciones son machine learning y de IA generativa. Pero cada vez sumamos más IA agéntica. Ya no es solo utilizar IA para ser más eficientes sino para generar negocios”.

Parma detalló cómo los agentes de IA modifican aspectos que el cliente podrá notar: “El motor empieza a aprender lo que hago habitualmente y me da un diseño de la app adaptado a eso. Si habitualmente el día 5 el cliente paga las expensas y los servicios, o los sueldos en el caso de una empresa, automáticamente sugiere hacer ese pago para que solo se necesite darle un OK”.
Por su parte, Diego Rivas, CEO de Banco Galicia, señaló que el gran objetivo del sistema financiero en su vínculo con los clientes es “lograr la hiperpersonalización”, para llegar a cada usuario exactamente como lo necesita.

La IA dotará a los bancos de predictividad, permitiéndoles anticiparse a los deseos del cliente. Rivas contó que en un viaje reciente a China observó tiendas y un movimiento comercial que parecía estar más orientado a agentes de IA que a personas. “Habrá que empezar a entender a qué clase de cliente le estamos hablando: ¿a los humanos o a sus agentes que resuelven por ellos?”, cuestionó.
El debate también giró en torno al mercado laboral dentro del sistema financiero. Rivas subrayó la necesidad de encontrar perfiles comerciales que no descuiden el aspecto tecnológico, aunque no requieran saber programar.

Paralelamente, lo tradicional sigue vigente. Manuel Herrera, CEO de Banco Hipotecario, explicó que la llegada de la IA no ha impedido que se revaloricen “algunas habilidades de cuando no había tanta tecnología: la intuición, la empatía, la capacidad de ver más allá, el liderazgo, el trabajo en equipo, en suma, el factor humano. La IA despierta estas habilidades. Manejar sus herramientas va a ser un must, como en su momento fue ir a la universidad”.
En esa misma línea, Gustavo “Paco” Manríquez, CEO de Banco Supervielle, trazó un paralelo con los idiomas: “Hoy manejarse con herramientas de IA es lo que era saber inglés en mi época”. Hizo esta declaración tras presentar un spot publicitario de su banco creado íntegramente con IA.
Manríquez agregó que “el mayor impacto de la IA se está dando en atención al cliente. El año pasado, con Whatsapp, trabajamos fuerte en un modelo de autogestión. Ahora estamos creando agentes para hacer transacciones y hay buena adaptación por parte de los clientes”. Además, indicó que la IA se aplica incluso para “leer balances” de empresas y así calificarlas.

Pablo Quirno, country manager de Ualá, comentó que todos los empleados de la compañía, sin excepción, emplean herramientas de IA a diario. “Tenemos capacitaciones obligatorias para entender como las herramientas te pueden ayudar a ser más productivo. Hay beneficios muy concretos en la velocidad con la cual tenés información disponible para la toma de decisiones”.
En Ualá, un banco 100% digital, la IA ha mejorado la calidad del financiamiento, permitiendo más préstamos a menor costo. “La IA acorta los tiempos. Cada vez es más rápido el entrenamiento de los modelos crediticios que nos ayudan a predecir quién tiene capacidad de repago. Eso habilita a una mayor cantidad de clientes que están en nuestra base y que antes no tenían el score necesario y ahora lo tienen. Esa mayor productividad ahorra costos, lo que deriva en baja de tasas y mayor inclusión financiera”, explicó Quirno.

Herrera, del Hipotecario, destacó que la IA brinda herramientas como el análisis de las llamadas del call center para que el volumen de información ayude a clasificar al cliente, generar casuística y gestionar su cumplimiento: “Así detectamos quién deja de pagar porque se quedó sin trabajo, porque realmente no le alcanza el sueldo o porque es un chanta”.
Además, reveló que ya trabajan con agentes basados en videos de inteligencia artificial “con algoritmos que les permiten negociar en función de la capacidad de pago que muestra el cliente”. De este modo, la IA puede tomar decisiones concretas de negociación.
Fuente: Infobae