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Audiencia de casación por el femicidio de María Belén Bernal fue diferida

La audiencia por el femicidio de María Belén Bernal fue reprogramada para el 1 de julio de 2026, luego de que Alfonso C. retirara a todos sus abogados y dejara una sola defensa técnica que alegó no poder asistir. Elizabeth Otavalo considera que el nuevo aplazamiento profundiza el desgaste y la revictimización de su familia.

La audiencia de casación por el femicidio de María Belén Bernal debía realizarse este miércoles 20 de mayo de 2026 en la Corte Nacional de Justicia. Sin embargo, el proceso volvió a aplazarse.

Para Elizabeth Otavalo, no se trata únicamente de un diferimiento judicial. Lo considera un nuevo episodio de desgaste emocional y revictimización para su familia, después de casi cuatro años de proceso.

La diligencia debía analizar el último recurso presentado por Germán Cáceres, sentenciado a 34 años y ocho meses de prisión por el femicidio ocurrido dentro de la Escuela Superior de Policía en septiembre de 2022.

El primer pedido de aplazamiento fue negado

Según documentos judiciales conocidos por la familia de María Belén, Alfonso Sebastián C.V. —procesado por presunta omisión dentro del caso— solicitó inicialmente el aplazamiento de la audiencia.

El argumento fue que su abogada, Gladys Terán, debía asistir simultáneamente a otras diligencias judiciales relacionadas con los casos Sinohydro y Progen.

Sin embargo, el tribunal rechazó el pedido.

La Corte señaló que Camacho contaba con varios abogados autorizados y que cualquiera de ellos podía asistir a la audiencia. Además, indicó que no se justificó debidamente la supuesta superposición de diligencias.

El cambio de defensa que terminó suspendiendo la audiencia

Horas después, Camacho presentó otro escrito en el que retiró la autorización a todos sus abogados, excepto a Gladys Terán, convirtiéndola en su única defensa técnica.

Con ese cambio, volvió a solicitar el diferimiento argumentando que la abogada no podía asistir debido a otras audiencias ya convocadas.

Esta vez, la Corte aceptó el pedido y reprogramó la audiencia de casación para el miércoles 1 de julio de 2026, a las 11:30.

Para Elizabeth Otavalo, lo ocurrido evidencia maniobras jurídicas que prolongan innecesariamente el proceso.

“Llegamos a audiencia y estamos solas”

Horas antes de conocerse el aplazamiento, Elizabeth Otavalo ya había advertido el desgaste que significa enfrentar cada diligencia judicial.

La madre de María Belén sostiene que cada diferimiento obliga a revivir el crimen y retrasa la posibilidad de cerrar una etapa judicial que lleva casi cuatro años abierta.

El impacto del femicidio en Isaac

En medio del nuevo aplazamiento, Otavalo volvió a hablar del impacto que el crimen sigue teniendo sobre Isaac, el hijo de María Belén.

La frase resume, para ella, lo que significa vivir después del femicidio: continuar enfrentando las consecuencias todos los días, incluso cuando la atención pública disminuye.

Otavalo ha cuestionado también que parte de la sociedad exija “perdón” hacia el femicida mientras la familia continúa atravesando el dolor y la exposición pública del caso.

Elizabeth Otavalo insiste en que el femicidio de su hija no puede analizarse únicamente como un hecho individual.

Considera que hubo fallas institucionales dentro de la Policía Nacional y sostiene que todavía existen responsabilidades pendientes de investigar.

En el caso de Alfonso C. la familia de María Belén sostiene que el oficial escuchó los pedidos de auxilio de la víctima la noche del femicidio y no actuó para evitar el crimen ni alertó oportunamente sobre lo ocurrido.

La madre de María Belén ha insistido en que el caso debe dejar precedentes no solo sobre violencia femicida, sino también sobre las omisiones de funcionarios que no actuaron para evitar el crimen.

El aplazamiento generó malestar entre colectivos de mujeres y organizaciones sociales que habían convocado un plantón en los exteriores de la Corte Nacional de Justicia para acompañar la audiencia.

La expectativa era que esta diligencia permitiera dejar en firme la sentencia contra Germán Cáceres y avanzar también en las responsabilidades por omisión alrededor del caso.

Ahora, la familia Bernal-Otavalo deberá esperar más de un mes para enfrentar nuevamente el proceso judicial.

Para Elizabeth Otavalo, el tiempo no reduce el dolor.

Radio Pichincha

LV

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