Formar parte del Victoria’s Secret Fashion Show no tiene una tarifa fija ni un precio de entrada. No se trata de un boleto que se adquiere, sino de un logro que se conquista a través de castings, representación, contratos y una trayectoria previa en la industria del modelaje.
Sin embargo, la curiosidad por el aspecto económico es inevitable: ¿cuánto dinero reciben las modelos por desfilar? ¿cuánto invierten para llegar hasta ahí? y, sobre todo, ¿cuánto pueden multiplicar sus ganancias gracias a la exposición mediática?
Aunque la marca nunca ha divulgado cifras oficiales sobre honorarios, estimaciones publicadas por el sitio especializado CEOWorld indican que una modelo con cierto recorrido profesional puede recibir entre 500 y 2.500 dólares por show. En el otro extremo, las supermodelos de élite pueden alcanzar 20.000 dólares o más por una única aparición. Esta enorme diferencia se explica por factores como la fama, los contratos previos y el poder de negociación de cada figura.

¿Cuánto recibe una modelo en el desfile de Victoria’s Secret?
El rango salarial que se maneja en el sector suele agruparse en dos grandes categorías:
- Modelos con experiencia profesional: entre USD 500 y USD 2.500 por show, según estimaciones de reportes de industria.
- Supermodelos de primer nivel o celebridades globales: USD 20.000 o más por desfile, especialmente cuando su presencia también impulsa campañas, cobertura de prensa y contenido digital.
La variación en el pago responde a aspectos concretos como:
- Estatus profesional y trayectoria: una debutante no negocia en los mismos términos que una figura internacional.
- Contrato y exclusividad: algunas modelos tienen acuerdos con marcas, agencias o campañas que condicionan su participación en el show.
- Valor mediático: alcance en redes sociales, visibilidad internacional y la capacidad de generar atención mediática.
- Activaciones paralelas: entrevistas, sesiones de fotos, campañas y apariciones que pueden sumar bonos o acuerdos externos.
Dentro del ecosistema del modelaje, el desfile de Victoria’s Secret no siempre representa el pago más alto del mercado, pero sí es uno de los más influyentes en términos de exposición.

La inversión real: lo que una modelo gasta para llegar a esa pasarela
La clave está en que participar puede generar ingresos directos, pero llegar a ese punto requiere años de inversión, que en muchos casos corre por cuenta de la propia modelo.
Entre los gastos más frecuentes, según las prácticas habituales de la industria, se encuentran:
- Agencia y comisiones: las agencias suelen cobrar un porcentaje de los trabajos y, en ocasiones, adelantan gastos que luego descuentan de los ingresos.
- Portafolio profesional: sesiones fotográficas, estilismo, maquillaje y edición para construir un material competitivo.
- Castings y viajes: traslados, hospedaje y logística, especialmente cuando las audiciones se realizan en ciudades clave.
- Entrenamiento físico y nutrición: gimnasios, entrenadores personales, fisioterapia y planes alimenticios para sostener un estándar físico exigente.
- Cuidado personal: dermatología, tratamientos de piel y cabello, y otros gastos asociados a la presentación.
En otras palabras, no se paga una inscripción para convertirse en “ángel”, pero sí se paga con carrera, disciplina y recursos para mantenerse en el nivel.

Requisitos y selección: por qué no basta con “ser bonita”
Durante años, la marca estuvo vinculada a un estándar físico muy definido. En el debate público se mencionan requisitos como una estatura mínima de 1,75 metros y medidas corporales muy estrictas, además de un perfil estético concreto. Muchas de esas exigencias fueron criticadas por su falta de diversidad.
Sin embargo, el proceso de seleación siempre ha tenido un componente profesional sólido: saber caminar en la pasarela, sostener la cámara, tener experiencia internacional y estar representada por agencias de peso. A eso se suma algo que hoy pesa más que antes: presencia digital, carisma y la capacidad de conectar con el público.
El valor intangible: por qué el show puede ser “una inversión” de carrera
Aunque el pago por desfilar pueda parecer bajo en comparación con el nivel de exposición que genera, muchas modelos describen el evento como un trampolín: el verdadero beneficio está en lo que viene después.
Desfilar en el show puede abrir las puertas a:
- campañas globales,
- contratos con firmas de belleza y moda,
- apariciones en revistas y editoriales,
- eventos internacionales,
- aumentos en las tarifas de trabajos futuros.
En términos de trayectoria profesional, el Victoria’s Secret Fashion Show ha funcionado como un sello de “nivel internacional” para muchas modelos que comienzan su carrera.

Las mejor pagadas: los casos de Gisele Bündchen y Adriana Lima
En la historia de la marca, Gisele Bündchen suele ser el ejemplo más emblemático del poder de una supermodelo en su momento de mayor demanda, con ingresos multimillonarios impulsados por acuerdos con grandes marcas. Adriana Lima, por su parte, se consolidó durante años como uno de los rostros más icónicos del concepto de “Ángel”, con salarios anuales millonarios, según estimaciones ampliamente difundidas por medios de moda y negocios.
Estos casos muestran un punto fundamental: las cifras más altas no provienen únicamente del desfile, sino de un ecosistema de contratos, campañas y embajadurías que se multiplican cuando una modelo alcanza el estatus de figura global.

Fuente: Infobae