El cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José Cobo, ha abierto la posibilidad a que se concrete un encuentro entre el Papa León XIV y el cantante puertorriqueño Bad Bunny durante la visita del Pontífice a España, programada del 6 al 12 de junio. En esas mismas fechas, el artista tiene previstos diez conciertos en Madrid.
Las agendas de ambos eventos coincidirán de manera particular el sábado 6 de junio: a las 20:00 horas arrancarán simultáneamente la vigilia del Papa con los jóvenes en la Plaza de Lima y el quinto concierto de Bad Bunny en la capital española.
Puentes entre la cultura y la fe
Ante esta coincidencia, Cobo ha destacado que «Madrid da para mucho». En declaraciones recogidas por la agencia Europa Press, el cardenal señaló que no hay una oposición real entre ambos eventos. Al ser consultado sobre la posibilidad de un encuentro, afirmó: «Que son, que hay personas —y eso no sé, lo dirá la historia cuando vaya el Papa lo que suceda, eso yo no, lo que las personas decidan, lo que el Papa decida, lo que decida Bad Bunny—, que no se oponen, sino crean puentes y puede ser, puede haber puentes».
«Desde luego, yo creo que en cuanto él se entere que está, pues si quiere hablar con el Papa, el Papa seguro que le recibe, como recibe a todos. Pero no serían cosas antagónicas», precisó el arzobispo.
Cobo añadió que desde la Archidiócesis de Madrid están «dispuestos a la colaboración», aunque recalcó que «las sorpresas son sorpresas» y que este tipo de gestiones con artistas «se llevan muy en sigilo».
El religioso enmarcó el debate en un contexto más amplio: «Yo creo que no es un problema entre el Papa y Bad Bunny, sino que es el mundo de la cultura, el mundo del espectáculo, el mundo de la música. Y es un dato más de lo que es Madrid. O sea, el mismo día tenemos a Bad Bunny, tenemos al Papa y tenemos la corrida de toros».
Recomendación para los jóvenes
Preguntado sobre qué les diría a los jóvenes que dudan entre asistir al concierto o a la vigilia, Cobo fue claro: que vayan «donde quieran». Sin embargo, matizó que la vigilia papal «no es simplemente un evento como puede ser un concierto». Explicó que se trata de «un momento importante en términos de abrazo. Es decir, cuando uno da un abrazo se prepara, se encuentra con la persona y cuando se va se lleva parte de la otra persona. Esto no va a ser simplemente un evento, sino que va a ser ese abrazo de una ciudad, de una iglesia concreta con la Iglesia Universal».
El cardenal subrayó que la iniciativa busca ofrecer una «puerta abierta» tanto a los jóvenes que sienten «desafección» por la Iglesia como a aquellos que «se están acercando a ella», en un contexto de «grandes soledades, una gran desvinculación, un malestar y una necesidad de objetivos», con el fin de ofrecerles «el sentido de la vida, que es lo que la gente va necesitando».
Rosalía y el Premio ¡Bravo!
En cuanto a una posible participación de la cantante Rosalía durante la visita papal, Cobo descartó su presencia en los actos de Madrid porque «está de gira». No obstante, precisó que «la Iglesia tiene una capilaridad muy grande» y que el hecho de que no actúe en esta ocasión «no quiere decir que no coincidan en otro momento».
El arzobispo también se refirió al Premio ¡Bravo! otorgado por los obispos a Rosalía por su álbum ‘Lux’. Ante la pregunta de si el galardón puede resultar confuso, dado que la espiritualidad de la artista no es ortodoxa, Cobo defendió que «no se la premia porque sea la más católica de los católicos», sino que es «un premio de complicidad en la búsqueda por la verdad, por la justicia por la caridad, por los grandes valores». Añadió: «En la Iglesia siempre nos gusta dar la mano a gente que busca y a gente que decimos, hombre, pues bien dentro de la iglesia o bien en paralelo o en sintonía podemos buscar juntos».
Hakuna y el «bombardeo emocional»
Sobre la elección del grupo Hakuna para participar en la vigilia, después de que los obispos publicaran un documento advirtiendo del «bombardeo emocional» en iniciativas de primer anuncio, Cobo aclaró que «el documento no iba contra nadie». Explicó que esas experiencias sentimentales que se ponen «por encima de la experiencia pura del Evangelio» pueden darse en muchos ámbitos, como «las parroquias, las hermandades o los nuevos movimientos».
Fuente: Infobae