Un ejemplar macho subadulto de elefante marino que sorprendió a los vecinos de Ensenada, provincia de Buenos Aires, fue finalmente capturado después de una jornada de rescate que se extendió por más de 10 horas. La Fundación Temaikén lideró las maniobras que culminaron con el traslado del animal hacia Punta Rasa y su posterior reincorporación al océano.
El mamífero, cuyo peso se calcula entre 1,5 y 2 toneladas, no evidenciaba heridas externas y mantenía un comportamiento activo y alerta durante todo el proceso.
El primer avistamiento ocurrió el lunes por la noche en las inmediaciones del puente levadizo que une la Avenida Almirante Brown con la Isla Santiago. Inmediatamente se activaron los protocolos de la Red de Rescate, Rehabilitación y Reintroducción de Fauna Marina de la Provincia de Buenos Aires, y se contactó a la Fundación Temaikén. En un principio, la decisión fue esperar con la esperanza de que el elefante marino retornara al agua sin ayuda humana. El equipo permaneció en alerta constante, con todos los implementos listos, pero sin intervenir de forma directa.
Al constatar que el animal seguía en el mismo sitio a la mañana siguiente, se dio inicio al protocolo formal de rescate. Pasado el mediodía del martes, los especialistas de Temaikén arribaron a Ensenada y, con el respaldo de las autoridades municipales, acordonaron la zona para aislar al ejemplar y evitar contratiempos.
Un obstáculo importante complicó las labores: el elefante marino yacía en un bañado con escasa pendiente y espesa vegetación, un terreno que le dificultaba deslizarse por su cuenta hacia el agua.
Frente a este panorama, el equipo optó por una espera activa. Los expertos evitaron someter al animal a esfuerzos físicos o a situaciones que le generaran estrés, y decidieron aguardar a que el propio ejemplar se desplazara de manera voluntaria hacia el carro de traslado.

Mientras tanto, la curiosidad de los vecinos se hizo presente. Varias personas se congregaron para observar al enorme animal en la vía pública. Algunos capturaron el instante en que el elefante marino casi se sube a una camioneta de la Fundación, mientras un integrante del equipo intentaba guiarlo de vuelta hacia el agua.
La paciencia del grupo dio resultados cerca de las 21:30 del martes. Tras 10 horas de operativo, el elefante marino finalmente ingresó al vehículo de transporte. Al verificarse que su estado de salud era bueno, se determinó llevarlo hasta Punta Rasa, un punto costero cercano a San Clemente del Tuyú, en el litoral bonaerense.

El trayecto demandó 6 horas. A la llegada, los guardaparques de la zona ya esperaban al equipo y señalaron el lugar más propicio para que el animal retornara al mar de forma segura.
Un habitante de la zona había comentado a El Día que el animal “andaba por ahí, en la zona del puente levadizo que va a la isla desde Avenida Almirante Brown”, y que las autoridades de Fauna Silvestre bonaerense inicialmente pidieron que lo dejaran tranquilo, porque “cuando esté tranquilo se iba a ir solo”.
El mismo testigo aportó una observación que luego fue confirmada por los especialistas: “Habitualmente no suben a la costa, se quedan en el río, pero este subió, se ve que venía cansado. Vienen, descansan un rato y se van”.

La Fundación Temaikén explicó que estos eventos se repiten con cierta regularidad. En esta ocasión, se cree que el elefante marino llegó a Ensenada porque es una zona con desembocadura de río y conexión directa con mar abierto, un corredor donde varias especies de pinnípedos —como los lobos marinos de dos pelos— suelen hacer pausas durante sus migraciones.
El Canal Santiago, el brazo de agua que separa el continente de la Isla Santiago y que posee doble salida hacia el Río de la Plata, fue el punto donde el elefante marino permaneció varias horas hasta que se completó su rescate y traslado.
Fuente: Infobae