Tras el desabastecimiento de combustible que sacudió a Quito y Guayaquil entre el 9 y el 12 de mayo de 2026 se conoció más detalles sobre los controles que hace la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) a las comercializadoras por supuestos incumplimientos.
En tanto, el sector privado denuncia una “cacería de brujas” y revela que el control del stock nacional en las gasolineras -por parte de la ARCH- se realizaría a través de una herramienta gratuita de encuestas (formulario): Google Forms.
Así, las estaciones de servicio deben reportar el inventario disponible en los tanques de cada estación y así evitar supuestos desabastecimientos de combustible, tal como ocurrió la semana pasada.
Este control -sin dar detalles del mismo- fue destacado por la ARCH en un comunicado de prensa este 18 de mayo de 2026.
Google Forms (o Formularios de Google) es una herramienta gratuita de administración de encuestas y recolección de datos. Permite crear formularios y cuestionarios personalizados desde el navegador web para organizar registros, planificar eventos o realizar evaluaciones en tiempo real.
¿Cómo arrancó este control?
Todo se remonta al 24 de noviembre de 2025. A través de la Circular Nro. ARCH-CNCH-2025-0011-CIR, la ARCH dispuso a las comercializadoras del segmento automotriz: “Crear una cuenta de correo electrónico en la plataforma (Gmail)” y “designar un representante para que como delegado, sea el responsable del ingreso de la información”.
La circular establece que esta información “debe cargarse en el link creado a cada comercializadora, a partir del 1 de diciembre de 2025 y, de manera diaria hasta la 09:00 AM”.
¿Un verdadero control?
Para los expertos del sector, el problema es estructural.
“Un verdadero sistema de control debería tener telemetría en las estaciones de servicio y deben estar conectadas a la ARCH con las seguridades del caso”, afirma una fuente de la industria.
Al carecer de esta tecnología, el Estado depende de la “disciplina” de los distribuidores, quienes a menudo no reportan por la complejidad del proceso manual.
La telemetría es la tecnología que permite medir magnitudes físicas o químicas y transmitir estos datos de forma automática desde dispositivos remotos a un sistema central.
¿”Maquillaje” de cifras?
Una de las mayores críticas a este sistema de control radica en la imposibilidad de una verificación física y en tiempo real del ‘stock’ de combustible.
En las estaciones de servicio que no cuentan con telemetría propia, el personal debe recurrir al “aforo manual para tener la lectura de tanques“. Este vacío de supervisión directa abre la puerta a irregularidades: “Por la falta de verificación, se pueden maquillar las cifras del stock”, denuncia un funcionario de una empresa de distribución de combustible.
Además, los horarios de control complican la veracidad de la data, pues ciertos controles deben realizarse a las 18:00, señalan trabajadores de una gasolinera al norte de Quito.
De hecho, a esa hora existe gran demanda de combustible, lo que dificulta el registro manual y provoca que muchas empresas omitan el reporte para no interrumpir la atención al cliente.
Crisis, sanciones y “cacería de brujas”
Ante las denuncias ciudadanas por el desabastecimiento hace una semana, la ARCH informó que intensificó operativos liderados por su director, Christian Puente, buscando frenar supuestas “prácticas de acaparamiento”.
Sin embargo, la respuesta administrativa final fue la sanción.
El 18 de mayo de 2026, mediante un comunicado oficial, la ARCH anunció el inicio de procesos sancionatorios contra 18 comercializadoras por no reportar los stocks de 448 gasolineras durante los días de escasez.
La Agencia defiende su método (por medio de Google Forms) alegando que “la información solicitada es una herramienta que permite verificar la cantidad de producto disponible para atender la demanda de la ciudadanía”.
Según la entidad, el incumplimiento de este registro diario “obstaculiza la oportuna gestión de despacho” y podría derivar en multas o suspensión de actividades.
Los distribuidores de combustibles tienen otro criterio.
Ivo Rosero, presidente de la Cámara de Distribuidores de Derivados de Petróleo, calificó la medida de sanción a las gasolineras como una represalia política.
“No es el primer gobierno en el que estamos expuestos a una cacería de brujas”, sentenció Rosero, añadiendo que la ARCH pretende sancionar a las comercializadoras “por no reconocer una falla interna”.
Para el gremio, el verdadero problema del desabastecimiento es la caída de la producción de diésel y gasolinas debido a los problemas operativos en la Refinería Esmeraldas, que actualmente opera solo al 40,97% de su capacidad, pese a los intentos de la estatal petrolera Petroecuador de recuperar la planta de refinanción, que tiene una capacidad instalada de procesar 110.000 barriles diarios.
Un sistema de trazabilidad que no funciona
Pero el formato en Google Forms no es el único mecanismo de control que tiene el Gobierno.
Desde las empresas distribuidoras señalan que el Gobierno también tiene un “sistema de trazabilidad comercial“, pero aseguran que “no les funciona”, razón por la cual se refugiaron en el link de Google Forms a finales del año pasado.
Por ahora, la seguridad y confiabilidad de los inventarios de combustible del país sigue dependiendo de que un delegado de la empresa distribuidora abra un correo de Gmail y cargue datos que nadie puede contrastar en el momento.
En medio de esta situación, la sombra del desabastecimiento y la manipulación de cifras permanece latente entre los ciudadanos.
Radio Pichincha
LV