La imagen ha sido un pilar fundamental para la monarquía británica, especialmente durante el reinado de Isabel II, donde cada gesto era cuidadosamente gestionado. Ahora, un análisis detallado de las sonrisas de los Windsor ha sido realizado por el doctor Francisco Palacios, ortodoncista y odontólogo general, quien desmenuza los secretos faciales de esta familia real.
Empezando por el monarca, el rey Carlos III, el especialista destaca que a sus 77 años conserva todas sus piezas dentales:
“Tiene toda su dentadura, eso en personas mayores cada vez es más frecuente verlo, pero en gente de su generación no es tan frecuente. Si tiene alguna ausencia, no se le nota para nada”.
Al igual que la reina Sofía en España, presenta una boca natural acorde a su edad, sin intentos de ocultar el paso del tiempo.
Entre sus características principales se observan desgaste y apiñamiento, fenómenos normales según el médico: “El apiñamiento a partir de una determinada edad, a lo mejor adultos a partir de 30 o 40 años; a partir de ese momento, todo lo que no crece, envejece”. La edad afecta sobre todo a los dientes inferiores: “Al reabsorberse un poquitín más la mandíbula, hay la misma cantidad de dientes para un espacio más pequeño, entonces se apiñan. Entonces, siempre las personas mayores van a tener los dientes apiñados. Sobre todo en la mandíbula, no pasa igual en el maxilar”.

Los reyes Carlos III y Camila
Con la edad, el labio superior tiende a caer, lo cual no es solo un aspecto bucal sino cutáneo:
“Es un signo de envejecimiento, pero es algo normal, porque la piel pierde colágeno, elasticidad, entonces el labio, como al fin y al cabo pertenece a la piel, pues también se estira menos y queda más bajo”.
La sonrisa de la reina Camila también es natural y “no parece tener mucho trabajo hecho en la boca”. Sin embargo, el doctor Palacios considera que su sonrisa está “demasiado pronunciada” y resulta “muy exagerada”: “Tiene bastante predominancia de los incisivos centrales por tamaño y no es una sonrisa muy estética”.

La curiosidad del príncipe Guillermo
En el heredero, el príncipe Guillermo, el experto encuentra una sonrisa corriente: “No se ve mucho defecto dental ni nada raro”. Pero lo curioso está en su arcada inferior:
“Su forma de sonreír expone en gran cantidad los dientes inferiores. Normalmente, se tiene que exponer alrededor de un máximo de un tercio de nivel dental inferior, pero, en su caso, expone hasta la mitad o, en algunas situaciones, hasta la totalidad de los dientes inferiores”.
Pese a este desajuste visual, es una boca sana: “No es algo objetivamente malo o negativo, pero sí que en los cánones de belleza que tenemos en odontología no se vería algo muy estético”. Es más, es un defecto difícil de corregir, relacionado con los tejidos periorales que rodean la cavidad oral.

La sonrisa armónica de Kate Middleton
En la princesa de Gales, Kate Middleton, el dentista halla similitud con la monarca española:
“Es como la homóloga a la reina Letizia, pero además de verdad, porque también tiene labios finos y controla muy bien lo que es la gesticulación y el lenguaje no verbal, que yo creo que lo domina bastante”.
Su sonrisa entra en los cánones estéticos, incluso con labios finos: “Cuando sonríe, tiene una sonrisa mucho más armónica, sigue la curva de la sonrisa, sigue la curva del labio inferior, algo que, por ejemplo, en el príncipe Guillermo no se ve tanto”.

Los problemas del príncipe Harry
En cuanto al príncipe Harry, quien ya no forma parte oficial de la familia real británica, el doctor Palacios señala: “Tiene la peor sonrisa, pero tiene un sentido. Tiene una malposición esquelética que es de clase III”. Esto se refleja en su mentón:
“Tiene una mandíbula muy echada hacia adelante. ¿Qué es lo que pasa? Que aunque tengas una buena posición de dientes o unos dientes saludables, a la sonrisa le afecta muy negativamente”.
Como resultado, primero proyecta el labio inferior antes que el superior. Además, el desgaste en sus dientes revela hábitos: “Tiene unos dientes un poco desgastados en la parte central, en el ángulo de los dos dientes centrales, y eso puede ser muy típico de haber tenido algún hábito como morder algo entre los dientes. Por ejemplo, un boli o un lápiz”. Al igual que otros miembros, tiene el labio muy fino.

La sonrisa “perfecta” de Meghan Markle
La sonrisa de Meghan Markle es muy atractiva, pero tiene trabajo previo y un desajuste “bastante evidente”: “Ha tenido algún tratamiento de ortodoncia o es muy probable que tenga alguna asimetría en los huesos, porque en el plano oclusal, es decir, en los dientes, se ve cómo su lado derecho está más bajo que el lado izquierdo”.

A pesar de eso, el doctor Palacios la califica como “perfecta” :
“Su sonrisa, en mi opinión, es perfecta, si no fuera por ese tema del plano oclusal, porque tiene unos labios bastante gorditos, tanto el superior como el inferior, que es un signo de belleza y todas las sonrisas tienden a eso actualmente”.
La define como una sonrisa “bonita” y “natural”: “Tiene unos corredores bucales que enseñan mucha cantidad de dientes, por lo que le da una amplitud a la sonrisa muy natural y el aspecto de sus dientes también es bastante natural. No se ve que haya tenido ningún tratamiento salvo algún blanqueamiento”.
Fuente: Infobae