Una propuesta de realidad virtual que evoca el universo distópico de la serie Black Mirror se ha convertido en uno de los grandes atractivos del Festival de Cannes. En el centro de esta experiencia se encuentra un asistente personalizado, creado mediante inteligencia artificial, que invita a los asistentes a reflexionar sobre el impacto de la tecnología en la vida humana.
El proyecto es fruto de la colaboración entre el gigante francés Banijay y el estudio barcelonés Univrse. La propuesta sumerge al espectador en un viaje interactivo: equipado con un casco de realidad virtual, cada persona debe crear un asistente denominado LifeAgent, diseñado para ayudar en las tareas cotidianas.
La experiencia arranca con una fase titulada “cartografía del cerebro”, en la que se configura a este ayudante virtual con intereses similares a los del usuario. A partir de ahí, el participante recorre diversas pruebas que incluyen un concierto de música y una sesión de psicoanálisis con nada menos que Sigmund Freud.

Para garantizar la fidelidad al espíritu de la serie, el equipo de Univrse mantuvo reuniones con Charlie Brooker, el creador de Black Mirror. Según explicaron, el encuentro les ayudó a comprender mejor la esencia de esta serie de ciencia ficción que advierte sobre los peligros tecnológicos.
Kristof Bardos, productor de Univrse, señaló que finalmente optaron por “crear una historia original basada en los principios de Black Mirror para que hiciera pensar, fuera divertida y un poco distópica”.
La actividad, que en total dura una hora incluyendo la introducción, también incorpora una parte más lúdica, con un estilo similar al de un videojuego.

Bardos destacó la importancia de equilibrar el mensaje reflexivo con el entretenimiento: “Para nosotros era muy importante que, además de los valores y los principios de Black Mirror, fuera entretenido y resultara atractivo y agradable para la gente como experiencia en grupo”.
La inmersión es total: “Nuestra idea era crear una experiencia para que te metas dentro de la historia. Esta vez no estás viendo Black Mirror en una pantalla, sino que estás viviendo un nuevo episodio”, agregó Bardos.
The Black Mirror experience, que posteriormente viajará a Montreal (Canadá) y Madrid, es una de las nueve propuestas de la competición inmersiva de Cannes. Esta sección, que corre en paralelo al festival principal, incluye proyecciones de video a gran escala y otras obras de realidad virtual.
Fuente: Infobae