Un equipo de investigadores en Taiwán ha descubierto que los paneles solares flotantes instalados en el océano pueden generar aproximadamente un 12% más de electricidad a lo largo de su vida útil, en comparación con los sistemas solares convencionales colocados en tierra firme. Este hallazgo podría transformar la manera en que se conciben los proyectos de energía renovable en regiones costeras.
El secreto está en el enfriamiento marino
El estudio, liderado por Shih-Kai Chen, profesor asociado de la Universidad Nacional de Tecnología de Taipéi, y Ching-Feng Chen, especialista en energía fotovoltaica flotante, subraya que los sistemas solares flotantes en entornos marinos aprovechan la capacidad del agua para disipar el calor excesivo.
Cuando los paneles solares funcionan en tierra, las altas temperaturas suelen reducir su rendimiento. En cambio, el agua de mar contribuye a mantener una temperatura más baja y constante, lo que permite que los paneles operen cerca de su capacidad óptima.

En un comunicado emitido por el Instituto Americano de Física, Ching-Feng Chen señaló que, gracias a este rendimiento superior, los sistemas flotantes también logran una mayor reducción de emisiones de carbono durante su período de operación. Ambos investigadores aplicaron un análisis del ciclo de vida energético para evaluar el impacto ambiental de los paneles solares flotantes en el mar frente a los tradicionales en tierra.
Comparación directa: misma capacidad, diferente resultado
Para garantizar una comparación equitativa, los científicos estandarizaron ambos sistemas a una capacidad máxima de 100 megavatios pico (MWp), que representa la potencia máxima que puede alcanzar una instalación solar bajo condiciones estándar.
El sistema terrestre analizado, ubicado en el Parque Industrial Changbin de Taiwán, ya operaba con esa capacidad. El sistema marino, que originalmente tenía 181 MWp, fue ajustado también a 100 MWp para fines del estudio.
Esta normalización permitió comparar directamente métricas como la producción energética, la eficiencia y el impacto ambiental de cada tecnología, eliminando posibles sesgos relacionados con el tamaño de las instalaciones.

Implicaciones para la reducción de emisiones y el futuro energético
El estudio cobra relevancia en un momento en que los gobiernos buscan disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la generación de energías renovables, en concordancia con los objetivos establecidos por el Acuerdo de París.
Dicho tratado, adoptado en 2015, impulsa a limitar el calentamiento global a menos de dos grados Celsius en comparación con los niveles preindustriales y alcanzar la neutralidad de emisiones para 2050.
La mayor generación de electricidad observada en los sistemas flotantes en el mar implica, además, un mayor potencial para reducir las emisiones de carbono, contribuyendo a los compromisos internacionales de mitigación del cambio climático.
Solución estratégica para países con limitaciones de espacio
Los investigadores destacaron que la energía solar flotante en el mar representa una opción estratégica para naciones densamente pobladas o con espacio terrestre limitado. En lugares donde la competencia por el uso del suelo con la agricultura o el desarrollo urbano es intensa, instalar paneles solares sobre el agua —ya sea en embalses, lagos o aguas costeras— permite ampliar la capacidad renovable sin sacrificar tierras valiosas.

Según Chen, el avance hacia la neutralidad de carbono en Taiwán requiere estrategias de despliegue innovadoras y no simplemente replicar tecnologías existentes. Países con limitaciones similares pueden encontrar en la energía solar flotante una alternativa para expandir su generación renovable y cumplir con restricciones ambientales y de uso del suelo.
El despliegue de sistemas fotovoltaicos flotantes ya se está dando en varios países, tanto en aguas interiores como marinas. Este enfoque no solo responde a la necesidad de incrementar la producción energética, sino también a la optimización del espacio y a la reducción del impacto ambiental.
El estudio realizado en Taiwán aporta evidencia de que la tecnología solar flotante no solo es viable, sino que puede ofrecer ventajas concretas en términos de eficiencia, reducción de emisiones y aprovechamiento del espacio, aspectos fundamentales para las estrategias energéticas del futuro.
Fuente: Infobae