El comandante Supremo Aliado de la OTAN (SACEUR), Alexus Grynkewich, confirmó este martes la retirada de 5.000 efectivos del Ejército de Estados Unidos de suelo europeo, específicamente de Alemania, señalando que no se reubicarán en otro país de la Alianza, aunque restó relevancia al posible impacto en la seguridad euroatlántica.
Durante una rueda de prensa en Bruselas, tras la reunión de los jefes de Estado Mayor aliados sobre los ajustes de Washington en su presencia militar en Europa, Grynkewich detalló: «Provienen del equipo de combate de brigada blindada que está regresando y Estados Unidos ha anunciado ya que el despliegue previamente previsto de un batallón de artillería de largo alcance finalmente no llegará a producirse».
El alto mando confirmó que se trata de un contingente de 5.000 militares que Estados Unidos dejará de tener en territorio europeo, tema que fue abordado por los responsables de los Ejércitos de la OTAN. No obstante, minimizó el impacto de la decisión: «Me gustaría subrayar que esta decisión no afecta la viabilidad operativa de nuestros planes regionales», indicó, subrayando que desde que la brigada se desplegó en 2022, «muchas cosas han cambiado dentro de la Alianza».
Grynkewich destacó que los países bálticos, Polonia y otros aliados han reforzado «considerablemente» su capacidad de combate terrestre. «Existe una capacidad sustancialmente mayor en el ámbito terrestre de la que había anteriormente», afirmó, y resaltó la brigada multinacional de Letonia, liderada por Canadá, que es «plenamente operativa sobre el terreno y altamente eficaz».
Además, señaló que Alemania continúa desarrollando su presencia en Lituania. «A medida que los aliados refuerzan sus capacidades, Estados Unidos puede retirar capacidades y destinarlas a otras prioridades globales», resumió.
Por su parte, Polonia, que aspiraba a recibir más tropas estadounidenses, había indicado que solicitaría aclaraciones a Washington sobre sus planes de reducción de efectivos en Alemania, tras afirmar que el repliegue fue tramitado por el Pentágono «de manera repentina».
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, rechazó este martes que el país haya «reducido el número de efectivos en Polonia», y atribuyó la situación a un retraso en el despliegue de tropas destinadas a ese país. «Eso no es una reducción. Es solo un retraso habitual en la rotación que a veces ocurre en estas situaciones», declaró, y agregó: «Polonia es capaz de defenderse por sí misma con mucho apoyo de Estados Unidos».
Vance defendió la política exterior de la Administración Trump, afirmando que no consiste en «recompensar a (el presidente ruso, Vladimir) Putin ni castigar a un país como Polonia, al que queremos». Además, aclaró: «No estamos hablando de retirar a todos y cada uno de los soldados estadounidenses de Europa. Estamos hablando de redistribuir algunos recursos de manera que se maximice la seguridad estadounidense. No creo que eso sea malo para Europa. Eso anima a Europa a asumir más responsabilidad. Estados Unidos no puede ser el policía del mundo».
Fuente: Infobae