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La transformación digital del despacho aduanero: de oficinas a trámites 24/7

La digitalización ha transformado profundamente los tiempos y la dinámica del trabajo aduanero. “Hoy podés hacer el despacho en la madrugada si querés, eso antes no existía”, afirma Guillermo, un experimentado despachante. Este cambio es solo una parte de una revolución mayor que redefine el rol del profesional aduanero, sus aprendizajes y las áreas donde el sector aún debe mejorar en eficiencia logística.

El inicio en la profesión: del rebote al entusiasmo

Guillermo llegó al mundo aduanero casi por casualidad. Su intención inicial era estudiar traductorado de inglés, pero los horarios no se ajustaban. Al revisar las opciones universitarias, encontró comercio internacional y supuso que tendría mucho contacto con el idioma inglés. “Era lo que menos había. Pero me fui enfocando y me gustó”, recuerda.

Lo que realmente lo cautivó fue la interconexión con múltiples áreas: logística, comercio internacional y la relación directa con los clientes. Hoy en día, el despachante ya no es aquel profesional encerrado en su oficina con una cartera limitada de clientes. “Hoy te metés a hablar con proveedores de China o de Estados Unidos, a la par del cliente, para ver si una operación le conviene o no. Si le hacés negocio a él, mejor para vos”, explica.

División de tareas y el trabajo diario

El despacho aduanero abarca múltiples facetas: valoración de mercancías, clasificación arancelaria, declaración y presentación de documentos ante la aduana. Guillermo se desempeña principalmente en la oficina, preparando toda la documentación, mientras que su socio se encarga de la parte operativa. “Él realiza la nacionalización de la mercadería”, aclara. En toda profesión hay tareas más y menos gratificantes, y esto no es una excepción.

El impacto de la digitalización en los trámites

Hoy en día, casi todo se gestiona por internet, con mínima presencialidad. La posibilidad de realizar despachos en cualquier horario, incluso en la madrugada, es un cambio radical respecto al pasado, cuando era necesario ajustarse al horario de atención de la aduana.

Uno de los avances más notables es la gestión ante organismos habilitantes. Antes se requería presentar expedientes físicos y esperar autorizaciones; ahora, en 72 horas se puede obtener un permiso de importación o exportación. Esto ha agilizado enormemente las operaciones.

Guillermo recomienda siempre hacer experiencia en el campo de juego porque, más allá de lo que se puede aprender en la teoría,

Consejos para futuros despachantes

Guillermo recomienda a los estudiantes que se familiaricen con la práctica real desde el inicio. La universidad brinda conocimientos teóricos como legislación, valoración y clasificación, pero la realidad laboral presenta desafíos distintos. “Te pegás muchos golpes hasta que aprendés”, advierte.

Destaca la importancia de los cursos prácticos impartidos dentro de los depósitos fiscales, que ofrecen una visión directa de los procesos. Saber qué hacer es una cosa, pero conocer dónde presentar documentos, cómo realizar una liberación o cómo opera una terminal portuaria es esencial para evitar contratiempos.

Áreas de mejora en el sector

En términos generales, la operativa actual es eficiente. La digitalización del certificado de origen en varios países ha sido un gran avance. Sin embargo, el transporte terrestre aún presenta desafíos importantes. Las demoras en los pasos fronterizos generan costos logísticos significativos. Aunque se está avanzando en la documentación digital, la realidad es que un camión retenido una semana representa un costo enorme tanto para el despachante como para el cliente. “Ahí es donde veo la mayor oportunidad de mejora”, concluye Guillermo.

Fuente: Infobae

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