El reconocido director francés Omar Dawson ha logrado captar la atención internacional con un cortometraje creado con ayuda de la inteligencia artificial, que ha sido celebrado desde Estados Unidos hasta Corea del Sur.
Dawson, al igual que muchos otros creadores sin grandes presupuestos ni contactos, considera que la IA representa una puerta de entrada a una industria del cine que históricamente ha sido difícil de penetrar. Esta herramienta, que despierta tanto entusiasmo como temor, es uno de los temas centrales en la actual edición del Festival de Cannes.
Demi Moore, estrella de Hollywood y miembro del jurado del festival, afirmó con contundencia: “Luchar contra ello es librar una batalla perdida”. La actriz prefiere apostar por trabajar junto a la IA, a la que considera plenamente compatible con el proceso creativo.
Esta postura suele encontrar eco en los profesionales de mercados emergentes como India, América Latina y África, donde los recursos económicos son más limitados en comparación con Europa o Estados Unidos.

Uno de los defensores más activos de la inteligencia artificial es Kishore Lulla, un peso pesado del cine indio que ha orientado su carrera hacia este campo a través de su empresa Eros Innovation. “En vez de tenerle miedo a la IA y pensar: ‘Voy a perder mi trabajo’, hay que adoptarla”, declaró el magnate al margen del certamen.
Lulla reconoce que Bollywood no puede competir con gigantes como George Lucas o Marvel Studios debido a los limitados presupuestos: “No dispongo de ese tipo de presupuesto, 50 millones de dólares o más”. Es precisamente en ese nicho donde la start-up francesa Inevitable busca abrirse camino.
Esta compañía combina un estudio de animación con inteligencia artificial para, según aseguran, “realizar una película con la calidad de una superproducción en cuatro meses por 250.000 euros” (aproximadamente 290.000 dólares). Su director, Jean Mach, sostiene que “se respeta toda la cadena de derechos”, desde el guión hasta la música, mientras que los actores graban mediante captura de movimiento sobre un fondo verde y la IA genera el entorno.

Mach añadió: “Los creadores africanos y sudamericanos con los que nos hemos reunido en Cannes están muy contentos. Por fin pueden concretar proyectos que a veces llevan más de 10 años guardados en un cajón por falta de medios”. Como contraprestación, Inevitable obtiene hasta el 5% de los ingresos brutos de cada película.
La contraparte: temor al plagio y pérdida de empleos
No obstante, esta visión optimista no es compartida por todos. Los profesionales de los oficios técnicos expresan su preocupación ante la posible desaparición de numerosos puestos de trabajo en los sets de rodaje, como directores de fotografía, decoradores, maquilladores y utileros.
Los sindicatos también alzan la voz contra las condiciones en las que se entrenan los modelos de IA, que sospechan se basan en obras existentes sin la debida autorización de sus autores. Joachim Salinger, representante del sindicato francés de artistas intérpretes (SFA-CGT), denunció: “La creación de películas con la IA se basa en el plagio”. El actor explicó que “el hecho de generar un decorado concreto es posible precisamente porque la IA ha sido entrenada sin respetar los derechos de propiedad intelectual”.
Frente a esta ola de críticas, grandes plataformas como Netflix, Amazon y Disney han accedido a “entablar conversaciones”, según indicó el sindicalista. Estas inquietudes también han movilizado a las autoridades francesas.

Durante su visita a Cannes, la ministra de Cultura, Catherine Pégard, anunció que el Centro Nacional del Cine y de la Imagen Animada (CNC), entidad clave en la financiación del séptimo arte, no respaldará “obras en las que la IA sustituya al creador, en lugar de proporcionarle herramientas adicionales”.
A pesar de las resistencias, en la práctica los jóvenes directores ya ven en la IA una vía inédita para acceder a una industria que durante mucho tiempo ha permanecido cerrada. Omar Dawson, originario de Grigny —una localidad a unos 20 km al sur de París—, se encuentra promocionando su trabajo en Cannes. Director, actor y jefe de proyecto, creó su cortometraje con ayuda de la IA y lo envió a varios festivales internacionales. La obra fue finalmente seleccionada para el Festival de Cine de Newport Beach, en California, así como para otro certamen en Corea del Sur.
Dawson reflexiona: “Esta herramienta permitirá equilibrar un poco las oportunidades” en el cerrado mundo del cine. “Hay jóvenes con un talento enorme pero no entran en las escuelas de cine, los financiadores no les dan una oportunidad, cuando tienen historias extraordinarias que contar”, expresó. Y concluyó: “Hoy en día, los grandes estudios ya utilizan la IA. ¿Por qué no iban a tener derecho a ella las personas con menos recursos? La IA nos permite contar nuestras historias. Porque, en el fondo, el cine consiste en contar historias”.
Fuente: Infobae