Gucci transformó la emblemática Times Square en el corazón de la moda mundial con el estreno de Demna como nuevo director creativo y la presentación de la colección Cruise 2027. Esta jugada busca revitalizar la firma después de la caída en ventas registrada a principios de 2026, según reportes de prensa.
La selección de este sitio neoyorquino fue una jugada estratégica de Kering, el conglomerado propietario de la firma, para recolocar a la casa italiana en la cumbre del lujo, en medio de una reestructuración interna y dificultades financieras.
El desfile, llevado a cabo el sábado por la noche, fue el primer Cruise de Demna al mando de Gucci. El diseñador asumió el puesto en julio de 2025 tras una década en Balenciaga y después de la gestión de Sabato De Sarno como director creativo.
Demna declaró a la prensa su deseo de lograr lo imposible: ubicar a Gucci en el núcleo de la metrópolis.
“Quise hacer lo imposible y colocar a Gucci en el centro de esta metrópolis”
El evento se transmitió en vivo por las pantallas digitales de Times Square, atrayendo a turistas y personalidades del sector. Antes, Demna ya había mostrado su primera colección para la casa en Milán en febrero, afianzando su ingreso a la firma italiana.

Celebridades y pluralidad de estilos en el regreso de Gucci a Nueva York
Bajo el nombre GucciCore, la colección fusionó elementos históricos de la casa con una perspectiva moderna de la moda callejera.
De acuerdo con la revista Vogue, el concepto simbolizó un retorno a los orígenes, ya que la expansión global de Gucci inició en Nueva York en 1953 con su primera tienda fuera de Italia.

Demna presentó trajes de oficina, gabardinas y vestidos de gala de largo completo, mientras modelos y famosos caminaron frente a un público lleno de celebridades.
Entre las figuras en la pasarela estuvieron Cindy Crawford, quien cerró el desfile, y el exjugador de la NFL Tom Brady.
Entre los asistentes se contaron Anna Wintour, directora editorial de Vogue, Marc Jacobs, Paris Hilton, Mariah Carey, Kim Kardashian, Shawn Mendes, Lewis Hamilton, Lindsay Lohan, Iman y Carine Roitfeld.

También participaron músicos como Lil Uzi Vert y Playboi Carti, y personalidades como Lady Bunny, Alton Mason, Alix Earle y Molly Gordon, informó Vogue. La diversidad de invitados y estilos reflejó la pluralidad que, según Demna, se entrecruza como las calles neoyorquinas.
Este desfile se enmarca en una tendencia al alza de firmas europeas de lujo que eligen destinos icónicos de Norteamérica para sus colecciones Cruise.
Según fuentes de prensa, la decisión obedece a la búsqueda de nuevos mercados ante la caída del gasto en Oriente Medio, afectado por el conflicto entre Irán e Israel y la consiguiente reducción del turismo global.
En este escenario, otras casas como Christian Dior y Louis Vuitton eligieron locaciones estadounidenses. Vogue confirmó que Louis Vuitton mostrará su colección en la Frick Collection de Nueva York el 20 de mayo de 2026.

La estrategia de Kering y el futuro de Gucci
El evento en Times Square ocurrió en un momento crucial para Kering, el grupo francés propietario de Gucci, Yves Saint Laurent y Boucheron.
Kering reportó una caída del 8% en las ventas de Gucci en el primer trimestre de 2026, impulsando un plan de recuperación bajo la dirección de Luca De Meo, quien asumió como CEO en septiembre de 2025.
Según reportes, De Meo busca más que duplicar el margen operativo de Kering y recolocar a Gucci como la referencia líder del sector.

Actualmente, Gucci aporta la mayor parte del beneficio operativo del grupo, por lo que su rendimiento es clave para la salud financiera de la empresa.
La colección GucciCore y su presentación en Nueva York representaron un movimiento evidente en el esfuerzo de la firma por recuperar la atención mundial y marcar pauta en el competitivo universo del lujo.
La transmisión en vivo en las pantallas de Times Square, la asistencia de famosos y la variedad estilística de Demna demostraron la intención de Gucci de recobrar protagonismo e influencia, alineándose con otras casas europeas que buscan afianzarse en Norteamérica ante los cambios en los flujos de consumo global.
Fuente: Infobae