
Una jornada festiva se vivió en las calles de Guatemala para celebrar el fin de la gestión de Consuelo Porras, la fiscal general que estuvo al frente del Ministerio Público durante los últimos años. Miles de ciudadanos se congregaron en diversos puntos del país para expresar su satisfacción por el cambio de liderazgo en la institución.

Las manifestaciones, que combinaron alegría y reclamos, se caracterizaron por un ambiente pacífico y colorido. Los asistentes portaban banderas, pancartas y globos, mientras coreaban consignas a favor de la renovación judicial. “Hoy es un día histórico para Guatemala”, se escuchaba entre los presentes.

La salida de Porras fue recibida con fuegos artificiales, música y bailes en varias plazas del país. En la capital, la Plaza de la Constitución se llenó de familias y jóvenes que celebraron el fin de una era que consideran marcada por la persecución política y la impunidad.

Diversos sectores sociales, desde estudiantes universitarios hasta comunidades indígenas, participaron activamente en las celebraciones. “Estamos aquí para decir que la lucha sigue, pero hoy nos tomamos un momento para celebrar”, declaró una ciudadana visiblemente emocionada.

Las imágenes captadas por fotógrafos locales y agencias internacionales muestran a personas sonriendo, abrazándose y ondeando banderas en señal de triunfo. La alegría colectiva se contagiaba entre los manifestantes, quienes veían en este cambio una oportunidad para fortalecer la democracia.

El ambiente festivo no solo se limitó a la capital. En Quetzaltenango, Antigua Guatemala y otras ciudades, también se registraron concentraciones y caravanas de vehículos que recorrían las principales avenidas. “Guatemala despertó”, se leía en una de las pancartas en la ciudad colonial.

La gestión de Consuelo Porras estuvo marcada por polémicas y acusaciones de persecución a periodistas, defensores de derechos humanos y opositores políticos. Su salida era una demanda recurrente de diversos sectores de la sociedad guatemalteca.

Organizaciones de derechos humanos mencionaron que el fin de la gestión de Porras representa un respiro para la institucionalidad del país. “Esperamos que el nuevo liderazgo en el Ministerio Público garantice justicia imparcial y respeto a los derechos humanos”, afirmaron activistas.

Las celebraciones continuaron hasta altas horas de la noche. Los asistentes prometieron mantenerse vigilantes para asegurar que el cambio en la fiscalía se traduzca en medidas concretas contra la corrupción y la impunidad. “Hoy celebramos, mañana seguimos trabajando”, concluyó un líder comunitario.

Fuente: Infobae