La Ciudad de Buenos Aires ha vivido una jornada histórica en el Festival de Cannes 2026, marcada por la exhibición simultánea de la copia restaurada en 4K de La casa del ángel y el estreno internacional de Cyrano en mi cabeza. Por primera vez en la historia del certamen, la capital argentina cuenta con un pabellón propio en el Marché du Film, ubicado en el Village International Riviera, bajo el lema Buenos Aires in Cannes – Presenting the city as the best place to shoot. Esta iniciativa forma parte de una estrategia institucional para posicionar a Buenos Aires como un hub audiovisual de referencia en América Latina y atraer coproducciones y rodajes internacionales.
La apertura de este espacio propio en el principal mercado de cine del mundo es el resultado directo de una política de internacionalización cultural que, desde hace años, articula la proyección del talento local y la preservación del patrimonio fílmico. La restauración de obras emblemáticas, como el filme dirigido por Leopoldo Torre Nilsson —incluido en la sección Cannes Classics junto a títulos como El laberinto del fauno—, y el desembarco de producciones teatrales adaptadas al cine, como el documental de Maxi Gutiérrez, son muestras visibles de ese impulso.

El Festival de Cannes ha evidenciado así la relevancia de la capital porteña en el mapa global. Thierry Frémaux, director general del festival, señaló que la presencia argentina se sustenta en dos pilares: la calidad audiovisual y la continuidad de proyectos estratégicos como Ventana Sur y la Semana de Cannes en Buenos Aires. Frémaux destacó el trabajo de Luis Alberto Scalella —figura clave de Argentina Sono Film y responsable de la restauración— y definió a Buenos Aires como una “ciudad que hace mucho por la cultura y por la identidad cultural”.
La proyección de La casa del ángel ha consolidado el reconocimiento internacional del cine argentino clásico. Luis Alberto Scalella, al presentar la versión restaurada en la prestigiosa Sala Buñuel, subrayó el valor de la obra de Torre Nilsson al afirmar que “estas películas, en aquella época, mostraban mucho coraje y no se callaban ante nada”. La inclusión de la película —basada en la novela de Beatriz Guido— en una sección donde solo compiten títulos restaurados considerados esenciales para la historia del cine mundial eleva el saldo de proyección local en los mercados internacionales.

En la misma jornada, el documental Cyrano en mi cabeza, dirigido por Maxi Gutiérrez y basado en la puesta del Teatro San Martín, debutó internacionalmente ante un público especializado en el Palais C. La película documenta la reconstrucción del fenómeno teatral encabezado por Gabriel Goity, quien reinterpreta el personaje que impulsó su vocación y cosechó galardones como el Estrella de Mar de Oro y el Martín Fierro de Oro 2025. La obra original, con adaptación y dirección de Willy Landin, alcanzó una convocatoria de más de 200 mil espectadores en 250 funciones desde su estreno en 2023 en la Sala Martín Coronado, y completó una extensa gira nacional.
El documental estructura su relato conectando la versión de Cyrano interpretada por Ernesto Bianco en 1977 con la actualización de 2023, trazando medio siglo de historia escénica y resaltando el rol del teatro público porteño como motor creativo y soporte para la producción audiovisual de exportación. La transposición de un éxito teatral local al mayor mercado global de contenidos refuerza el potencial del modelo de incubación de obras desde el sector público hacia los circuitos internacionales.
Fuente: Infobae