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Tacones altos: los daños irreversibles que debes conocer

Durante décadas, los tacones altos han sido un ícono de elegancia, seguridad y distinción. Para muchas mujeres, sobre todo en entornos laborales como oficinas, atención al público, moda o eventos corporativos, este calzado es parte esencial de su imagen profesional y personal. Incluso, numerosas usuarias afirman sentirse más estilizadas, seguras y altas al usarlos, motivo por el cual los llevan durante largas jornadas sin considerar las consecuencias físicas que pueden generar con el tiempo.

Sin embargo, detrás del impacto estético de los tacones, existe un peligro silencioso para la salud. Especialistas advierten que el uso frecuente y prolongado de este tipo de calzado puede modificar la postura natural del cuerpo y desencadenar problemas que afectan la movilidad, la columna vertebral, las rodillas y los pies. Aunque al inicio las molestias parecen pasajeras, con el paso de los años podrían convertirse en lesiones crónicas e incluso irreversibles.

¿Qué daños provocan los tacones altos en el organismo?

tacos - mujer - oficina

De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), el uso prolongado de tacones altos puede ocasionar dolores de espalda, deformidades en los pies y alteraciones posturales que afectan directamente la calidad de vida. El Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) “Dra. Adriana Rebaza Flores” Amistad Perú-Japón alertó que muchas personas normalizan estas molestias sin buscar atención médica ni modificar sus hábitos.

Según explicó el Dr. Luis Farro Uceda, llevar tacones de más de siete centímetros durante varias horas modifica la alineación natural del cuerpo, incrementa la curvatura lumbar y genera una fuerte presión sobre las articulaciones. Esto produce molestias en espalda, rodillas y pies que, con el tiempo, podrían derivar en problemas crónicos.

Uno de los principales efectos ocurre en la columna vertebral. Al usar tacones muy altos, el cuerpo se inclina hacia adelante y obliga a la espalda a compensar esa postura para mantener el equilibrio. Esta alteración postural provoca tensión constante en la zona lumbar y favorece dolores persistentes, desgaste de los discos vertebrales y contracturas musculares. Algunos especialistas incluso señalan que, en casos severos, podría generar deformidades progresivas en la columna.

Las rodillas también son una de las zonas más perjudicadas. El peso corporal deja de distribuirse de manera uniforme y se concentra en la parte delantera del pie, aumentando la presión sobre las articulaciones. Esto acelera el desgaste del cartílago y eleva el riesgo de artrosis, inflamaciones y dolor crónico, especialmente en mujeres que usan tacones a diario por motivos laborales.

En los pies, las consecuencias pueden ser aún más notorias. El uso constante de zapatos de punta estrecha favorece la aparición de juanetes, callosidades, dedos en garra e inflamaciones. Además, los músculos y tendones pueden acortarse debido a la posición forzada del pie, dificultando incluso caminar con zapatos planos después de un período prolongado de uso continuo.

Otro riesgo frecuente son los esguinces y problemas de equilibrio. Los tacones de aguja reducen la estabilidad al caminar y aumentan la probabilidad de caídas o lesiones en tobillos y caderas. A esto se suma la fatiga muscular que aparece tras permanecer varias horas de pie con este tipo de calzado.

¿Cuál es la altura de tacón recomendada?

Los tacones altos favorecen la aparición de juanetes y deformaciones en los pies. Foto: (iStock)

Ante esta situación, especialistas del INR recomiendan optar por zapatos cómodos, de base estable y con una altura moderada no mayor a tres centímetros para el uso diario. También aconsejan alternar el uso de tacones con calzado bajo y evitar llevarlos durante jornadas extensas para reducir el impacto en las articulaciones.

Asimismo, el Instituto Nacional de Rehabilitación recordó que no se debe normalizar el dolor al caminar. Síntomas como hinchazón, enrojecimiento, tensión muscular o dolor persistente pueden ser señales de alerta que requieren evaluación médica para prevenir complicaciones futuras.

Especialistas coinciden en que lucir elegante no debería implicar sacrificar la salud. Elegir un calzado adecuado, cómodo y con buena estabilidad puede marcar la diferencia no solo en la postura y movilidad, sino también en la calidad de vida a largo plazo.

Fuente: Infobae

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