El mandatario boliviano Rodrigo Paz ha señalado que las movilizaciones que sacuden al país desde esta semana, lideradas por los mineros, están siendo aprovechadas para “desmontar” el sistema democrático nacional. En un mensaje contundente, advirtió que quienes utilicen el descontento para quebrantar el orden irán a la cárcel.
“Es un proceso democrático de la patria y es irreversible, le guste o no le guste al que quiera destruir a la patria democrática”, afirmó Paz este viernes durante la presentación del informe Democracia y Desarrollo 2026.
Las protestas tienen como principales impulsores a la Central Obrera Bolivia (COB), el mayor sindicato del país, y al movimiento indígena Los Ponchos Rojos, integrado por campesinos y obreros. A ellos se suma la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de La Paz, que en las últimas horas lanzó un ultimátum al Gobierno para que atienda las demandas de los manifestantes.
Los disturbios han incluido bloqueos en rutas clave, enfrentamientos con la Policía y una crisis agravada por la escasez de gasolina. Múltiples sectores exigen la renuncia de Paz, quien asumió el cargo hace apenas seis meses.
“Esos que intentan desde el pasado destrozar la democracia se van a ir a la cárcel”, sentenció el presidente, antes de calificar su mandato como la ruptura del “partido único” que representaba el Movimiento al Socialismo de Evo Morales.
El jueves pasado, el portavoz gubernamental José Luis Gálvez denunció un “plan macabro” supuestamente financiado por el narcotráfico. Acusó al expresidente Evo Morales y a dirigentes afines de orquestar las movilizaciones y bloqueos para desestabilizar el país. Paz reiteró este viernes que dichas acciones buscan “romper la democracia”.
Fuente: Infobae